Las berenjenas se han vuelto cada vez más populares entre los jardineros. Se conservan en conserva, se hornean, se preparan en panecillos, se añaden a guisos y ensaladas… hay infinidad de maneras de utilizarlas. Pero para disfrutar del sabor de esta hermosa planta morada, es necesario abordar el proceso de cultivo de las plántulas con criterio.
La forma tradicional
El método más probado y eficaz para plantar cualquier plántula, conocido por muchos jardineros. Para ello:
- Coge un recipiente con los lados bajos, vierte tierra en él y nivélala.
- Utilizando cualquier medio disponible, haga surcos de no más de 1 cm de profundidad.
- Las semillas se colocan a 1 cm de distancia entre sí. No se recomienda acercar más las semillas para evitar que las plántulas se dañen entre sí.
- Cubre cuidadosamente las plantas con tierra y riégalas. Evita usar una regadera, ya que su fuerte chorro arrastrará la tierra y dejará las plantas al descubierto. Lo mejor es usar un pulverizador con boquilla de niebla.
- Posteriormente, el recipiente con las semillas se cubre con polietileno, plástico o vidrio, creando un efecto invernadero.
- Una vez que aparecen los primeros brotes, se descubren las plantas para que se acostumbren al aire libre.
Aterrizaje en un caracol
Un método de plantación interesante que ahorra espacio y tiempo. Para implementarlo, necesitas:
- Utilice cualquier material denso que no se desintegre en el agua. Las láminas laminadas o el aislamiento fino funcionan bien.
- Corta una tira de longitud ilimitada (el grosor del caracol dependerá de ello) de 12 cm de ancho. Coloca encima una capa de tierra de dos centímetros, presionándola ligeramente.
- A continuación, enróllalo todo y sujétalo con una goma elástica. Presiona ligeramente la tierra hacia adentro, liberando los bordes del caracol.
- Vierta todo con solución de epinefrina.
- Plante las semillas en agujeros de 1 cm de profundidad, cubriéndolas ligeramente con tierra.
- Puedes sembrar las semillas no solo en los agujeros, sino también colocándolas sobre la tierra a la distancia deseada y presionándolas con un objeto delgado, como un palillo de dientes. La distancia entre las semillas debe ser de al menos 3 cm.
- Cubre el caracol con una bolsa de plástico bien cerrada y colócalo en un lugar cálido. Retira la bolsa cuando aparezcan los primeros brotes.
Siembra con agua hirviendo
- Para este método, lo ideal es utilizar un recipiente de plástico con tapa o cualquier otro recipiente con los lados poco profundos.
- Se añade una capa de tierra de 4 cm y se colocan las semillas encima. Se pueden plantar tanto en surcos como en depresiones.
- Después, coja agua hirviendo que haya dejado de hervir hace unos minutos y riegue las plantas con un chorro fino para evitar arrastrar la tierra.
- Las semillas no se cubren con tierra, el invernadero se tapa y se coloca en un lugar cálido durante 3-4 días hasta que aparezcan los primeros brotes.
Plantación en pastillas de turba
Las berenjenas no toleran bien los trasplantes ni los cambios de raíz repetidos, por lo que plantarlas en pastillas es la opción más eficaz. Este método es adecuado para preparar pequeñas cantidades de plántulas.
- Compra pastillas de turba en una bandeja, llénalas de agua y deja que se hinchen.
- Como medida preventiva contra enfermedades, puede añadir Fitosporin al agua, diluido según las instrucciones.
- Una vez que las pastillas se hayan remojado, hay que presionar ligeramente una semilla en su interior y cubrir las pastillas con una pequeña cantidad de tierra.
- Cúbralo con una tapa y colóquelo en un lugar cálido.
Este tipo de plantación no requiere riego adicional.




