Los tomates son muy propensos a todo tipo de infecciones y bacterias. Las enfermedades son comunes entre ellos. Si no se controlan, se puede perder toda la cosecha. Pero si se detecta la infección a tiempo, se puede erradicar.
Contenido
- 1 Tipos de enfermedades del tomate
- 2 Enfermedades bacterianas del tomate con tratamiento y prevención en tablas
- 3 Enfermedades fúngicas del tomate con tratamiento y prevención en tablas
- 3.1 Tizón tardío (Phytophthora)
- 3.2 Cladosporiosis (mancha marrón o verde oliva en los tomates)
- 3.3 Antracnosis
- 3.4 Mancha marrón o seca (alternaria o macrosporiosis)
- 3.5 Mancha foliar por Cercospora
- 3.6 Corcho de raíces de tomate
- 3.7 Pierna negra del tomate (humedad, acame)
- 3.8 Pudrición por Fusarium del cuello de la raíz y las raíces
- 3.9 pudrición de la raíz por Fusarium
- 3.10 marchitamiento por Fusarium
- 3.11 mancha de hoja gris
- 3.12 Mancha blanca en las hojas (septoria)
- 3.13 Punto objetivo
- 3.14 Pudrición húmeda de las frutas (pudrición de la fruta)
- 3.15 Pudrición del tallo
- 3.16 Moho gris (mancha de botricio)
- 3.17 podredumbre blanca o esclerotinia
- 3.18 Phoma o podredumbre de Phoma
- 3.19 Pudrición del esclerocio del sur
- 3.20 oídio
- 3.21 Mildiú velloso o
- 3.22 marchitamiento por Verticillium
- 4 Enfermedades virales del tomate con tratamiento y prevención en tablas
- 4.1 Mosaico (mosaico de tomate y tabaco)
- 4.2 Moteado de las hojas de tomate (geminivirus, mosaico amarillo)
- 4.3 Marchitamiento manchado de los tomates
- 4.4 Enrollamiento clorótico (amarilla) de las hojas
- 4.5 Rizos superiores (rizos superiores de la remolacha en el tomate)
- 4.6 Aspermia
- 4.7 Mosaico de alfalfa
- 4.8 Grabado de tabaco
- 4.9 Enanismo tupido de los tomates
- 4.10 Doble raya de tomate
- 4.11 Clorosis infecciosa del tomate
- 4.12 Stolbur
- 5 Enfermedades no infecciosas del tomate
- 6 Plagas del tomate como patógenos
- 7 Importante: Variedades de tomate resistentes a enfermedades: tabla con descripciones y fotos.
- 8 Consejos de Top.tomathouse.com: Cómo prevenir las enfermedades del tomate
Tipos de enfermedades del tomate
Existen 5 tipos de enfermedades que pueden afectar a los tomates:
- Lesiones bacterianas.
- Diversas formas de infecciones fúngicas.
- Infección viral.
- Enfermedades no transmisibles.
- Enfermedades causadas por plagas de insectos.
En este artículo, analizaremos con más detalle los diferentes tipos, además de enseñarte cómo reconocer la infección y combatirla adecuadamente.
Enfermedades bacterianas del tomate con tratamiento y prevención en tablas
Las bacterias solo pueden combatirse en la fase preventiva. Si son la causa de la enfermedad, probablemente la planta no tenga salvación. Si las bacterias se manifiestan durante la fase de fructificación, se puede tratar la tomatera para obtener al menos una cosecha y evitar que se propague a otras plantas. Las plantas jóvenes enfermas se tratan de forma diferente: se arrancan de raíz y se queman.
Bacteriosis (cáncer bacteriano)
La tizón bacteriana es causada por la insidiosa bacteria Clavibacter michiganensis. Esta penetra en la planta a través de microfisuras, junto con las gotas de humedad que quedan después del riego. Otra causa de la proliferación bacteriana es la humedad ambiental excesivamente alta (superior al 60%). La infección se instala rápidamente en la planta e infesta todo el sistema vascular de las hojas y los tallos.
Las lesiones se dividen en 2 tipos:
- Especies locales que se pueden observar en las partes vegetativas del arbusto:
- Manchas claras, salpicadas de microfisuras oscuras en las hojas.
- Pequeñas úlceras en el tronco;
- Manchas amarillas con bordes claros y oscurecimiento en el centro de los frutos.
La bacteriosis también tiene un nombre más sencillo, "ojo de pájaro", debido a la estructura característica de las manchas.
Se propaga con demasiada rapidez, afectando a los tomates desde las raíces hasta las puntas de las hojas.
- Sistémicos, que se manifiestan en el marchitamiento del arbusto.
Los bordes y las puntas de las hojas comienzan a secarse primero, la hoja se riza y luego se seca por completo. El tallo se cubre de pequeñas grietas marrones y los frutos infectados se vuelven inusualmente blandos. Se tornan amarillos por dentro y las semillas se oscurecen. Los tomates crecen torcidos y deformes.
Puede que sea demasiado tarde para salvar las plantas. En ese caso, es fundamental cuidar las plantas vecinas a la enferma y tratarlas con agentes antibacterianos (Fitosporin o Fitolavin).
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
Las medidas preventivas contra las enfermedades bacterianas incluyen la preparación de las semillas, la desinfección del suelo y la rotación de cultivos. Los arbustos afectados deben ser destruidos. |
Adquiera semillas de productores de confianza, ya que suelen contener bacterias. Consulte el empaque para obtener instrucciones de procesamiento. Si utiliza semillas de sus propias plantas de tomate, será necesaria una desinfección adicional. Remoje las semillas en Fentiuram, TMTD o Areparin durante un par de horas dos semanas antes de sembrarlas. |
Marchitez bacteriana (marchitamiento esclerocial del sur)
La marchitez esclerocial es causada por la bacteria Ralstonia solanacearum. Esta enfermedad también se conoce como marchitez meridional porque se encuentra predominantemente solo en las regiones cálidas de Rusia, donde las temperaturas se mantienen alrededor de los 30 grados Celsius durante toda la temporada y la humedad del aire y del suelo es bastante alta.
Nota: Esta enfermedad afecta no solo a los tomates, sino prácticamente a todos los demás cultivos agrícolas. La bacteria vive en el suelo, por lo que ataca principalmente las raíces de las plantas.
El primer signo de su actividad es el marchitamiento de las hojas en la parte inferior del tallo. Sin embargo, esta progresión es inusual, sin clorosis. Esto significa que las hojas no se vuelven amarillas gradualmente, sino que se marchitan inmediatamente, con apariencia de rizarse. Luego, se forma una mucosidad bacteriana en las plantas y aparecen cavidades en los tallos. El sistema vascular se daña, tras lo cual la planta de tomate muere. No existe cura para la enfermedad; la única solución es eliminarla del huerto y quemarla, y tratar las plantas restantes con Fitovlavin y desinfectar el suelo para prevenir la propagación de la infección.
Necrosis del núcleo
Pseudomonas corrugata es la causa de la necrosis. La enfermedad puede comenzar en la etapa de plántula. Aparecen manchas de color marrón en la base del tallo, que se agrieta y el interior se vuelve hueco.
Las hojas se aclaran, se vuelven flácidas y finalmente se secan. Comienza la necrosis del tallo, con la aparición de raíces aéreas sobre la lesión, inicialmente de color lechoso y que luego se oscurecen. El tallo se cubre de estrías oscuras longitudinales.
Esta condición no dura más de 20 días. Si no se hace nada, la planta morirá.
La infección no tiene tratamiento; el arbusto gravemente afectado se destruye y el suelo se trata con un desinfectante.
En la fase inicial de esta enfermedad, las plántulas pueden salvarse cortando el tallo inferior afectado y dejando el tallo sano con raíces que comienzan a formarse, plantándolo en tierra nutritiva, añadiendo dos tabletas de Gliocladina y regando.
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
| Se utilizan únicamente como medida preventiva contra la aparición y propagación de bacterias. Para preparar una solución desinfectante, diluya 10 g de permanganato de potasio en 10 litros de agua y riegue bien la tierra, asegurándose de que los primeros 10-15 cm queden húmedos. |
Los puntos de germinación de las plantas infectadas se humedecen completamente con una solución especial de Fitolavina a razón de 20 ml por cada 10 litros de agua. |
Mancha foliar bacteriana
La enfermedad es causada por la bacteria Pseudomonas syringae pv. syringae. No es tan peligrosa como otras enfermedades y solo aparece cuando el cuidado de las plantas es inadecuado. Si los tomates se congelan, se exponen a cambios bruscos de temperatura o se riegan en exceso con agua fría, se vuelven vulnerables. La bacteria penetra en las plantas debilitadas a través de pequeñas grietas. Por lo tanto, es importante tratar las zonas afectadas con ceniza u otro agente protector.
La mancha bacteriana es fácilmente tratable. Sin embargo, muchos jardineros la ignoran porque no afecta la fructificación, no daña la cosecha ni provoca la muerte de los cultivos. La clave está en evitar confundir la bacteria con otros microorganismos más peligrosos y mantenerse alerta.
Mancha bacteriana (moteado) de los frutos del tomate
El patógeno (Pseudomonas syringae pv. tomato) puede persistir en el suelo durante mucho tiempo, así como en los restos de plantas infectadas que se desecharon en lugar de quemarse. Se desarrolla rápidamente. Inicialmente, aparecen pequeñas manchas con bordes claros en las hojas; estas aumentan rápidamente de tamaño y se fusionan. La lámina foliar muere. El tallo y el fruto se cubren de lesiones negras, que también progresan muy rápidamente. Los tomates que han estado expuestos al frío, por ejemplo, después de un riego inadecuado con agua de pozo, son los más susceptibles a la enfermedad.
¡Importante! La bacteria se desarrolla en ambientes húmedos, por lo que suele llegar a las plantas a través de gotas de humedad. Es fundamental dejar de pulverizar si descubre un arbusto infectado.
Es imposible curar completamente los tomates, pero se puede controlar la propagación de las manchas y ralentizar su avance. Para ello, riegue con caldo bordelés o sulfato de cobre. Esto no solo disminuirá la actividad de la plaga, sino que también ayudará a proteger las plantas vecinas.
Para prevenir enfermedades, se toman medidas preventivas antes de la siembra: se tratan las semillas y se desinfecta el suelo. Al final de la temporada, se preparan los bancales y se retiran todos los restos vegetales.
¡Atención! Las manchas foliares causadas por la mancha bacteriana de la hoja, descrita anteriormente, pueden ser más grandes que las causadas por la mancha bacteriana del fruto.
Mancha negra (bacteriana)
Patógenos: Xanthomonas euvesicatoria, X. vesicatoria, X. perforans, X. gardneri. Viven en el suelo, transportados por restos vegetales desenterrados. También pueden infectar semillas. Si las semillas no se tratan antes de la siembra, la planta se infectará inevitablemente. Se propagan del tomate al tomate mediante gotas de agua, por lo que es importante no rociar la zona donde se encuentra la planta infectada y tratar minuciosamente los cortes y los brotes laterales, ya que son los más vulnerables.
La presencia de la bacteria se reconoce por pequeñas manchas negras, empapadas de agua y con un borde amarillento. Aparecen no solo en las hojas, sino también en todas las demás partes vegetativas. Su forma puede variar considerablemente. Con el paso de los días, la zona afectada aumenta, las manchas se fusionan, las hojas mueren y el fruto se cubre de pequeñas protuberancias negras, empapadas de agua, donde se produce la descomposición activa de la pulpa. Inicialmente, el borde es oscuro, pero gradualmente se vuelve verde y seco.
La enfermedad es incurable. En las primeras etapas, se puede intentar contener su propagación, pero es mejor no correr riesgos. La medida más segura es quemar el tomate afectado.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
| Como medida preventiva al finalizar la temporada, retire por completo los restos vegetales del huerto, remueva la tierra y rocíela con una solución desinfectante. Las superficies interiores del invernadero también deben desinfectarse. Antes de sembrar, prepare y desinfecte las semillas con antelación. |
Las zonas pequeñas afectadas por la tizón bacteriana se rocían con fungicidas especiales. La mezcla bordelesa o el sulfato de cobre son adecuados para este fin. Antes de la siembra, las semillas se remojan en Fentiuram o TMTD. Las plántulas jóvenes pueden tratarse con compuestos que contengan cobre. |
Enfermedades fúngicas del tomate con tratamiento y prevención en tablas
Los hongos de todo tipo se consideran parásitos muy resistentes. Son inmunes al paso del tiempo, a las fluctuaciones de temperatura y a las variaciones de humedad. Pueden permanecer en el suelo durante mucho tiempo, esperando el momento oportuno. Por lo tanto, la desinfección del suelo es fundamental en la lucha contra esta plaga.
Tizón tardío (Phytophthora)
Esta enfermedad común y frecuente está causada por varios hongos: Phytophthora nicotianae var. parasitica, P. capsici y P. drechsleri.
Las esporas pueden sobrevivir en el suelo durante mucho tiempo, incluso durante las heladas. Sin embargo, en cuanto aumenta la humedad y el riego se vuelve más abundante, comienzan a atacar las plantas. Los frutos son los más afectados, mientras que la enfermedad rara vez se manifiesta en las hojas y los tallos.
El tizón tardío presenta signos visibles que permiten identificarlo. Comienzan a aparecer manchas oscuras y borrosas en los tomates. Estas crecen rápidamente y pronto se fusionan en una sola mancha. El fruto se oscurece y se ablanda. Al mismo tiempo, las hojas empiezan a blanquearse, se observa una capa blanquecina en el envés y aparecen manchas oscuras en el haz.
Para prevenir la aparición de hongos, es necesario seguir las normas de riego, no plantar patatas y tomates juntos y eliminar los arbustos infectados y los restos de plantas al final de la temporada.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
Como medida preventiva contra el crecimiento de hongos, se pueden rociar las plantas cinco veces por temporada con una solución del fungicida HOM (40 g por 10 litros). Esto debe hacerse en tiempo seco, ya que el producto se disuelve rápidamente. Además, no se acumula en las plantas ni en el suelo, por lo que es seguro y no tóxico. Su efecto dura no más de 14 días. |
¡Atención! El tizón tardío se propaga no solo dentro de un mismo cultivo, sino también fácilmente a las papas, pepinos y berenjenas cercanas. Por lo tanto, se realizan tratamientos preventivos simultáneamente. |
Más detalles sobre tizón tardío y variedades de tomate resistentes a esta enfermedad Lea más en nuestro sitio web.
Cladosporiosis (mancha marrón o verde oliva en los tomates)
El hongo Fulvia fulva (sinónimo: Cladosporium fulvum), causante de la enfermedad, cuenta con un gran número de subespecies. Todas ellas son extremadamente resistentes y pueden sobrevivir fácilmente al invierno en el jardín, incluso a bajas temperaturas.
Al igual que muchos otros hongos, prolifera en ambientes húmedos y comienza a reproducirse durante las fluctuaciones de temperatura y los riegos abundantes, generalmente en julio. Su mayor actividad se produce durante los periodos de floración y fructificación del tomate.
Las hojas inferiores son las primeras en infectarse, tras lo cual el hongo se extiende por el tallo. Las gotas de agua provenientes del riego son el principal vehículo de la infección. Cuanto más se riegue, más rápido se destruirá la planta. Si aparecen arbustos enfermos en un parterre, incluso si se tratan con éxito, será necesario desinfectar la tierra y el interior del invernadero, y preparar el terreno.
La ventilación regular y la reducción de la humedad ambiental ayudarán a frenar la propagación de la enfermedad. El hongo prolifera cuando la humedad se acerca al 90 % y la temperatura supera los 24 °C (75 °F).
Un síntoma de la enfermedad es la aparición de pequeñas manchas amarillas, redondas y pequeñas en las hojas. El envés de la hoja se cubre de esporas, que forman una especie de capa aterciopelada. Con el tiempo, las manchas se extienden, se fusionan y la hoja muere. Es posible que el fruto y el tronco no se vean afectados, pero debido a la falta de follaje, también comienzan a marchitarse. En cuanto se observen esporas en las hojas, se debe iniciar el tratamiento de inmediato; de lo contrario, todas las plantas se infectarán rápidamente. En las primeras etapas, es posible salvar la planta, pero si la infestación es generalizada, se debe arrancar y quemar la tomatera. Si ya no es posible salvarla, los tomates restantes pueden infectarse fácilmente.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
Los métodos tradicionales solo son útiles en las primeras etapas de la enfermedad; no pueden curar por completo el arbusto afectado.
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Más detalles sobre Cladosparosis y variedades de tomate resistentes a esta enfermedad Lea más en nuestro sitio web.
Antracnosis
Conocida comúnmente como cabeza de cobre, esta enfermedad es causada por las esporas de los hongos Colletotrichum coccodes, C. dematium, C. gloeosporioides y otras especies. Estos hongos se activan en climas cálidos y con alta humedad. Suelen proliferar en suelos muy ácidos, deficientes en potasio y fósforo. La principal fuente de esporas son los restos de arbustos enfermos y semillas infectadas.
¡Importante! Si se diagnostica antracnosis en cultivos de invernadero, es necesario desinfectar no solo el suelo, sino también los pasillos entre los bancales y las superficies interiores del invernadero o casa de cultivo.
El hongo se propaga rápidamente, afectando a todas las partes vegetativas de las plantas. Las hojas son las primeras en verse afectadas, desarrollando pequeñas manchas de color marrón rojizo bordeadas de amarillo. Posteriormente, estas manchas se oscurecen y se pudren.
En cuanto a los frutos, el hongo ataca únicamente a aquellos que están muy cerca del suelo o incluso en contacto con él. Estos tomates desarrollan manchas con forma de cráter que rápidamente se vuelven negras.
En el caso del tallo, todo el daño se produce en el sistema radicular, pero debido a la muerte de las hojas y los frutos, también puede marchitarse y comenzar a secarse, los nuevos ovarios se caen inmediatamente, otros no se forman.
Si no se trata, la enfermedad inevitablemente provoca la muerte de la planta y la propagación de la infección a las plantas vecinas. Sin embargo, este tipo de hongo no es patógeno, por lo que, si se detecta a tiempo, se puede tratar. Los fungicidas pueden ayudar a salvar los arbustos; deben aplicarse inmediatamente en cuanto aparezcan los primeros signos de antracnosis. Si algún arbusto resulta destruido, el suelo que se encuentra debajo debe desinfectarse a fondo.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
Los jardineros experimentados recomiendan comprar un par de soluciones en la farmacia para salvar los tomates:
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Los agentes antimicóticos suelen tener efectos adversos en la salud humana y animal. Por lo tanto, el tratamiento debe realizarse siguiendo estrictamente todas las precauciones de seguridad.
Es importante recordar que los hongos se adaptan rápidamente a los productos químicos utilizados para combatirlos. Para un tratamiento eficaz, es necesario cambiar o alternar los productos. · |
Mancha marrón o seca (alternaria o macrosporiosis)
La causa de su aparición es el hongo Alternaria solani Sorauer.
La enfermedad afecta a todas las partes vegetativas de la planta y comienza a desarrollarse si no se siguen las normas de riego y la humedad ambiental es alta. El hongo vive en los restos vegetales, así como en las paredes y el techo de un invernadero. Sus esporas se dispersan con las gotas de agua durante el riego.
Todo comienza con daños en las hojas inferiores, donde aparecen manchas redondas de color marrón. Estas van aumentando de tamaño gradualmente hasta fusionarse. Lo mismo ocurre en los tallos y brotes. El fruto se cubre de manchas oscuras ligeramente hundidas, cuya superficie presenta una textura aterciopelada debido a la presencia de esporas. Finalmente, el arbusto se seca y muere, y la cosecha se pudre.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
No existen remedios caseros para tratar los hongos; la prevención oportuna es fundamental:
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Si el tratamiento no funciona, hay que destruir completamente el arbusto y no olvidar la importancia de la prevención oportuna.
Mancha foliar por Cercospora
Las esporas del hongo Pseudocercospora fuligena comienzan a propagarse cuando el aire exterior presenta temperaturas y humedad elevadas de forma constante. Este proceso suele ocurrir durante la primera mitad del verano. Se transporta por el viento y las gotas de humedad. También puede introducirse en el suelo a través de herramientas de jardinería mal lavadas.
Otro nombre común para esta enfermedad es moho negro. Esto se debe a la aparición de una capa oscura y aterciopelada en las zonas afectadas. Esta es la manifestación de las esporas del hongo. La enfermedad comienza a propagarse desde la parte superior del arbusto. Las hojas se cubren de manchas amarillas que se oscurecen gradualmente y aumentan de tamaño.
Si no se llevan a cabo el tratamiento y la prevención de manera oportuna, el hongo se propagará rápidamente por todas las partes vegetativas de la planta de tomate y el arbusto morirá muy pronto.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
Como métodos preventivos es necesario utilizar:
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En la lucha contra los hongos, el tratamiento de las plantaciones con fungicidas (Quadris, Ordan, Topaz y otros) ha demostrado ser muy eficaz. |
Corcho de raíces de tomate
El agente causal de la fiebre de la raíz, como también se conoce a este hongo, es Pyrenochaeta lycopersici. Recibe este nombre por una razón: ataca principalmente el sistema radicular de las plantas de tomate. El daño a las raíces provoca cambios en la apariencia de las plantas: se marchitan, detienen su crecimiento y se caen las hojas.
Todo comienza con pequeñas raíces jóvenes que se cubren de manchas marrones. Estas comienzan a crecer, adquiriendo una textura similar al corcho. El hongo se propaga a las raíces más pequeñas, interrumpiendo la nutrición y la respiración de la planta. Si el hongo no se erradica, las plantas mueren rápidamente.
Es muy fácil infectar un tomate con fiebre de la raíz: basta con coger una herramienta infectada, ya sea un rastrillo, una azada o una azada. Aunque se retire y se queme el tomate enfermo, las esporas del hongo seguirán viviendo en la tierra durante mucho tiempo. Además, la enfermedad afecta no solo a los tomates, sino también a muchos otros cultivos de huerta.
Las mejores condiciones para el desarrollo activo de los hongos son un clima con alta humedad y temperaturas del aire cercanas a los 20 grados Celsius.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
Una buena medida preventiva contra la enfermedad es el tratamiento de las semillas y la desinfección del suelo antes de la siembra. Si observa que comienzan a desarrollarse hongos en sus plantas, debe tomar medidas inmediatas.
Esto ayudará a frenar la propagación del hongo y a minimizar sus efectos nocivos. |
Si la infestación no es muy extensa, los arbustos enfermos se tratan con Fundazol. Si las plantas están muy infestadas, se arrancan y se queman, y se trata el suelo y el invernadero. |
Pierna negra del tomate (humedad, acame)
Esta enfermedad es la peor pesadilla de cualquier jardinero. Desafortunadamente, es común en los tomates. La causan hongos de los géneros Pythium y Phytophthora. Estos hongos pueden sobrevivir en el suelo y alimentarse de materia orgánica hasta agotarla. Después, se trasladan a las raíces del tomate. Las condiciones más favorables para su desarrollo y reproducción son la alta humedad y las fluctuaciones constantes de temperatura. El riesgo de desarrollar la enfermedad aumenta con la densidad excesiva de siembra, la compactación del suelo y el uso de herramientas de jardinería sucias. El hongo se encuentra con mayor frecuencia en tomates de invernadero o en plántulas jóvenes (puede detectarse al trasplantar).
Esta enfermedad no tiene cura; el arbusto enfermo debe retirarse inmediatamente del jardín y quemarse antes de que infecte a todas las plantas vecinas.
El síntoma principal de la enfermedad es el reblandecimiento del tejido en la base del tallo de la tomatera. Aparecen manchas de podredumbre que se extienden gradualmente hacia arriba. Las partes vegetativas de la planta se marchitan y caen inmediatamente.
Nota: Las semillas suelen ser portadoras de la enfermedad; se pudren durante las etapas de germinación y remojo.
Tratamiento
No existen curas; la única forma de proteger tus plantas es mediante la prevención. Las semillas y la tierra deben tratarse antes de la siembra, las plántulas deben plantarse a la distancia adecuada entre sí para evitar que crezcan demasiado juntas al madurar, la tierra del bancal debe aflojarse regularmente y el riego debe ser moderado.
Pudrición por Fusarium del cuello de la raíz y las raíces
La enfermedad es causada por la bacteria Fusarium oxysporum f. sp. radicis-lycopersici.
La enfermedad se manifiesta inicialmente en las hojas más viejas, que comienzan a marchitarse sin motivo aparente. Esto ocurre cuando aparecen los primeros tomates en las plantas. Al cabo de un tiempo, las hojas jóvenes también se ven afectadas, y la planta se marchita y muere. La enfermedad se puede identificar examinando la base del tallo. El sistema radicular se torna marrón y, por encima de los 20 cm del suelo, el tallo central adquiere un color oscuro debido a la infección de todo el sistema vascular de la planta de tomate. Si la humedad ambiental es demasiado alta, las zonas dañadas se cubren de esporas del hongo.
Este hongo es muy resistente; puede permanecer en el suelo durante varios años y ser transportado por herramientas de jardinería, agua que gotea y restos orgánicos. Se activa con riego abundante y temperaturas frescas (alrededor de 20 grados Celsius). Penetra en la planta a través de las raíces y las microfisuras en la base del tallo.
Tratamiento
En primer lugar, es necesario realizar un tratamiento preventivo del suelo antes de la siembra. Para evitar este problema, lo mejor es seleccionar inicialmente semillas resistentes a este tipo de pudrición. Si observa los primeros signos de hongos, puede intentar salvar la siembra aplicándole una solución fungicida, como Fiosporin o Topaz.
pudrición de la raíz por Fusarium
La enfermedad está causada por Fusarium solani (teleomorfo: Nectria haematococca).
En las primeras etapas de la enfermedad, puede confundirse fácilmente con el tizón tardío. Aparecen manchas cloróticas en las hojas y se desarrolla necrosis tisular entre las nervaduras. Con el tiempo, las manchas se extienden, se fusionan en una sola mancha más grande y la hoja muere y se cae. El sistema radicular también se ve afectado. La raíz principal se cubre de manchas de color marrón rojizo, el sistema vascular se daña y el tallo se oscurece localmente y comienza a pudrirse en la base.
El hongo sobrevive en el suelo hasta tres años. A diferencia de otras especies, tolera tanto temperaturas moderadas como calor de hasta 27 grados Celsius. Penetra en la planta a través de microfisuras y daños mecánicos en las raíces del tomate.
Tratamiento
Las medidas preventivas comienzan mucho antes de sembrar los tomates. Si el terreno ya contiene cultivos infectados, se requiere una rotación de cultivos de al menos cuatro campos, que incluye la siembra de cultivos resistentes al hongo. Para prevenir el desarrollo de la enfermedad en el terreno o ante los primeros signos de su aparición, trate los cultivos con fungicidas (Fitosporin, Topaz, entre otros).
marchitamiento por Fusarium
El agente causal de la enfermedad es Fusarium oxysporum f. sp. Lycopersici.
La enfermedad puede manifestarse en diversas etapas del crecimiento del tomate. Las plántulas jóvenes suelen morir antes de madurar. Las plantas más maduras comienzan a retrasar su crecimiento y se marchitan, con un marcado amarillamiento de las partes vegetativas del arbusto. Además, las hojas afectadas no se caen, sino que permanecen adheridas al tallo, lo que da a las plantas un aspecto de "bandera amarilla". El síntoma principal de la enfermedad son los cambios en los tejidos en el punto de corte de los brotes laterales. Esto se produce debido a daños en el sistema vascular, lo que resulta en la aparición de manchas de color marrón rojizo. La enfermedad progresa rápidamente desde las raíces hasta la corona.
El hongo puede sobrevivir fácilmente en el suelo hasta tres años, propagándose de un bancal a otro a través del agua y los restos vegetales. También puede ser transportado por personas que utilizan herramientas de jardinería. Las esporas penetran en la planta a través de microfisuras en las raíces, que pueden producirse por daños sufridos durante el laboreo. La enfermedad progresa más rápidamente a altas temperaturas (superiores a 28 grados Celsius). Su desarrollo suele desencadenarse por el uso excesivo de fertilizantes con altas concentraciones de nitrógeno, fósforo y otros micronutrientes.
Lucha
Para proteger tus plantas de enfermedades, se recomienda sembrar abono verde (mostaza, guisantes, centeno, etc.) al final de la temporada. En otoño, ara la tierra para favorecer el desarrollo de organismos saprófitos. Estos organismos inhiben el desarrollo de muchos hongos parásitos al suprimir su actividad. Elige variedades que sean resistentes a las enfermedades fúngicas. Los jardineros recomiendan plantar tomates híbridos como Raisa F1, Silhouette F1, Grodena F1, Bobcat F1, etc.
mancha de hoja gris
Varias especies de hongos causan esta enfermedad: Stemphylium solani, S. lycopersici (sinónimo: S. floridanum) y S. botryosum f. sp. lycopersici. Estos hongos no son particularmente agresivos ni peligrosos y no son patógenos para el tomate. Por lo tanto, la enfermedad se trata fácilmente en una etapa temprana.
Las esporas atacan únicamente las hojas, dejando intactas las demás partes vegetativas de la planta. Sin embargo, si no se toman medidas para erradicar la enfermedad, todas las hojas acabarán cayéndose y los tallos comenzarán a marchitarse y secarse. Los tomates morirán.
Las manchas grises en las hojas pueden detectarse mediante un examen detallado basado en los siguientes signos:
- El plato se cubre de pequeñas manchas oscuras.
- Con el tiempo, aumentan de tamaño y adquieren un tono grisáceo.
- Su superficie se seca y se cubre de grietas.
Cuando las manchas crezcan tanto que se fusionen en una sola, la hoja se caerá.
El hongo vive en el suelo y en las malas hierbas. Se propaga de un arbusto a otro mediante gotas de agua o ráfagas de viento.
Este hongo no tiene preferencias climáticas particulares; puede manifestarse tanto por falta de riego como por exceso de agua, tanto en climas cálidos como fríos.
Tratamiento
Puedes eliminar la enfermedad tratando las plantas con un fungicida, por ejemplo, Fitosporin.
Mancha blanca en las hojas (septoria)
Otra forma de conocer esta enfermedad que afecta a los tomates es la septoriosis. Es causada por las esporas del hongo Septoria lycopersici. No es patógeno. La septoriosis solo puede provocar la muerte de la planta si se agrava demasiado. Se propaga muy rápidamente si no se trata. El hongo ataca las hojas, provocando su caída prematura.
El periodo de mayor incidencia de la enfermedad se sitúa desde mediados de julio hasta finales de agosto. Las condiciones climáticas son favorables para el crecimiento del hongo: la humedad es alta, las temperaturas aún son cálidas, pero existen importantes fluctuaciones entre el día y la noche.
La enfermedad se manifiesta por pequeñas manchas blanco grisáceas con bordes oscuros que aparecen aquí y allá en las hojas inferiores. El hongo se extiende hacia arriba, infectando los tallos y pecíolos, lo que provoca que las hojas afectadas se vuelvan marrones y se caigan.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
| La única forma disponible de prevenir el desarrollo de la enfermedad es arrancar las hojas infectadas. | El arbusto afectado debe tratarse con cualquier fungicida (Previkur, Fundazol, Ordan, entre otros). Los productos que contienen cobre (Horus, HOM, Zineb, entre otros) pueden utilizarse como medida preventiva. |
Punto objetivo
Cuando las temperaturas del aire se mantienen altas y la humedad aumenta, el hongo Corynespora cassiicola prolifera. Puede entrar en el suelo a través de restos vegetales, semillas o herramientas sucias. Se propaga a los tomates mediante el viento y las gotas de agua.
La aparición de manchas es difícil de tratar, pero si se detecta a tiempo, antes de que el hongo alcance el tallo central, las plantas aún pueden salvarse. Comienza con las hojas inferiores, que se cubren de pequeñas manchas, más bien puntos. Estas crecen muy rápido y luego se unen formando una sola mancha grande. La hoja muere y se cae inmediatamente. El peor escenario para una tomatera es cuando el hongo ataca el tallo principal.
Los frutos también se ven afectados por un hongo que crea esporas en su superficie. En los tomates aparecen manchas marrones que se convierten en úlceras. Estas hortalizas ya no son comestibles.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
| El trabajo preventivo consiste en remojar previamente las semillas para desinfectarlas, así como en seguir todas las normas para el cuidado del cultivo, especialmente en lo que respecta a la temperatura y la humedad. | La mancha foliar no se puede controlar con fungicidas convencionales utilizados para eliminar otros tipos de hongos. Por lo tanto, es necesario adquirir adicionalmente un biofungicida, como Quadris. |
Pudrición húmeda de las frutas (pudrición de la fruta)
Este tipo de podredumbre afecta exclusivamente a los frutos del tomate. Junto con la humedad, el hongo penetra en la planta a través de microfisuras en su superficie. Su máxima actividad se produce durante el periodo de fructificación, desde mediados de julio hasta principios de agosto. El hongo se desarrolla mejor en ambientes húmedos y cálidos.
La infección puede detectarse incluso con una inspección superficial de la fruta. Esta se cubre de manchas, cuyo aspecto depende del tipo de podredumbre:
- Pudrición bacteriana blanda: coloración amarillenta, manchas amarillas y marrones viscosas. Patógeno: Erwinia carotovora subsp. carotovora.
- Pudrición negra: úlceras de color negro intenso y una grieta en forma de grajilla cerca del tallo. Patógenos: Alternaria alternata y especies de Stemphylium.
- Pudrición por Pythium: manchas empapadas de agua que pueden ser algodonosas. Causada por especies del género Pythium.
- Pudrición por Rhizoctonia: se desarrolla típicamente en plantas de tomate de tierra y aparece como manchas con costra que rápidamente se convierten en úlceras supurantes y lesiones ampolladas. Es causada por Rhizoctonia solani.
- Pudrición blanda: Las manchas se extienden rápidamente, dejando al descubierto manchas negras claramente visibles con una capa blanquecina, y la fruta desarrolla un olor desagradable a podredumbre. Patógeno: Rhizopus stolonifer.
- Pudrición ácida: manchas alargadas que parecen grietas con una capa blanquecina que se extiende desde el tallo hacia el fruto; se percibe un olor desagradable a podredumbre. Patógeno: Geotrichum candidum.
Esta enfermedad es singular porque ataca únicamente el cultivo, que puede perderse fácilmente si no se actúa con prontitud. Está estrictamente prohibido consumir tomates infectados con el hongo; las esporas penetran profundamente en la pulpa y pueden permanecer allí incluso después de cortar las partes visibles podridas.
¡Importante! El consumo de tomates afectados por la podredumbre fúngica puede provocar intoxicación alimentaria e indigestión.
Tratamiento
La pudrición de la fruta no tiene cura; se pueden retirar los tomates infectados para que los restantes maduren. Sin embargo, si la infestación es extensa, se debe eliminar y quemar la planta entera. Para prevenir el hongo, siga todos los cuidados necesarios: afloje la tierra, pode los brotes, fertilice y ate las plantas. Siga las indicaciones de riego y regule la humedad en semilleros e invernaderos, y evite plantar los tomates demasiado juntos.
Pudrición del tallo
El hongo Didymella lycopersici causa la pudrición del tallo en los tomates. Puede propagarse a los cultivos a partir de fragmentos de plantas viejas infectadas que quedan en el suelo. Las esporas se transportan por gotas de agua. El clima moderadamente cálido pero lluvioso favorece la propagación y el desarrollo de la enfermedad.
El riesgo de infección también aumenta si el suelo carece de nitrógeno y fósforo. Las plantaciones maduras son las más susceptibles a este tipo de pudrición. El daño comienza en los tallos, pero las hojas también se ven afectadas. Comienzan a aparecer úlceras oscuras en el tronco del arbusto, cuya superficie y número aumentan progresivamente. En casos avanzados, la pudrición se extiende al fruto, donde aparecen manchas circulares, concéntricas e irregulares en la superficie. El mismo fenómeno se produce en las hojas.
Tratamiento
Los tomates pueden tratarse en la fase inicial de la enfermedad si el tallo central no está gravemente dañado. El tratamiento de las plantas con fungicidas será beneficioso. Inspeccione las hojas periódicamente para detectar signos de propagación de la enfermedad. Si la enfermedad no se puede contener, la planta debe eliminarse y quemarse.
Como medida preventiva, se pueden fertilizar los tomates con una solución de 10 litros de agua, 40 g de superfosfato y 30 g de potasio. Se recomienda aporcar regularmente.
Moho gris (mancha de botricio)
El hongo Botrytis cinerea está presente en casi todos los jardines; no es particularmente peligroso y se trata fácilmente. Se activa cuando la densidad de la vegetación impide la circulación del aire entre los arbustos y el clima es fresco y húmedo.
El hongo suele aparecer en las hojas, formando una capa algodonosa, grisácea y polvorienta. Penetra en la lámina foliar junto con el líquido a través de heridas y grietas microscópicas. Si el tallo se infecta, la infección se extenderá al fruto, que se cubrirá de manchas de color gris parduzco. La situación más peligrosa para la planta se produce cuando el hongo se instala en el tallo central. Esto puede provocar la muerte de toda la planta si no se detecta y trata a tiempo.
Interesante. El moho gris deja de crecer en cuanto sube la temperatura ambiente. Pero las manchas y los daños persisten.
Aunque la fruta esté infectada, es perfectamente comestible. Se puede quitar el moho gris de una parte del tomate; esto no afecta en absoluto su sabor.
Tratamiento
Si observa signos de moho gris, retire las partes afectadas de la planta. En un invernadero, puede elevar artificialmente la temperatura en su interior. No se requieren medidas preventivas especiales, aparte de seguir las normas para el cuidado de los tomates. Si se plantan a la distancia correcta, se riegan con regularidad, no se riegan en exceso las raíces y se retiran rápidamente las hojas caídas, la podredumbre no se manifestará. Algunos jardineros rocían las plantas con Fitosporin o caldo bordelés. Estos productos refuerzan la inmunidad del tomate.
podredumbre blanca o esclerotinia
Los hongos Sclerotinia sclerotiorum y Sclerotinia minor causan la pudrición esclerocial de la raíz, también conocida como enfermedad. Se activan en climas húmedos y fríos, cuando aumenta la humedad del aire y el suelo se humedece. Sin embargo, este hongo prolifera incluso en climas más fríos.
La principal causa de la enfermedad es que la savia de una planta enferma se derrama sobre herramientas de jardinería que no se han lavado adecuadamente. Las esporas penetran en el suelo y luego en el arbusto a través de microfisuras.
Las infecciones pueden aparecer en todas las partes vegetativas de la planta de tomate, pero la más peligrosa se produce cuando la pudrición aparece en el tallo. Se concentra en la base, donde aparecen manchas de moho. Inicialmente, la herida se humedece y se cubre con una capa de moho blanco, y al cabo de un tiempo aparecen esclerocios, que parecen pequeñas perlas negras. En consecuencia, la parte inferior del tallo se empapa tanto que pierde su soporte y se rompe. El hongo también puede observarse en el fruto como manchas grises que posteriormente se vuelven blancas.
Este hongo insidioso puede persistir durante varios años en el suelo donde crecieron los cultivos infectados. Por lo tanto, no basta con simplemente retirar y quemar la planta enferma; el terreno debe regarse abundantemente varias veces con una solución desinfectante.
Tratamiento
En sus primeras etapas, la podredumbre blanca se puede tratar rociando con fungicidas y fumigando el suelo. Sin embargo, los jardineros prefieren no correr riesgos y eliminan rápidamente las plantas enfermas para evitar que contagien a las vecinas. Posteriormente, se desinfecta el suelo.
Phoma o podredumbre de Phoma
Esta enfermedad, conocida comúnmente como podredumbre parda, es causada por las esporas del hongo Phoma destructiva. Es muy frecuente en los tomates y se encuentra prácticamente en todos los rincones de nuestro país.
A principios del verano, las conidias del hongo comienzan a madurar en el suelo infectado. Son transportadas por insectos, la lluvia o el viento por toda la zona. Penetran en la planta a través de microfisuras. Los cortes y las zonas de pellizco se consideran especialmente vulnerables.
Nota: Los tomates cultivados en suelos con bajo contenido de fósforo y nitrógeno son susceptibles a la enfermedad causada por Phoma. Esto afecta la resistencia de las plantas a esta plaga.
Puedes detectar hongos por los siguientes signos:
- Las hojas y los brotes pueden oscurecerse, y comienzan a aparecer pequeñas manchas oscuras.
- El cáliz del fruto está cubierto de manchas negras de tamaño relativamente grande.
Cuanto mayor sea la humedad, más rápido aparecerán los picnidios en las zonas donde se acumulan los hongos y la planta morirá.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
| Si los hongos son frecuentes en tu jardín, compra variedades híbridas (F1) con alta resistencia (como Bogema, Spartak, Opera, Virtuoz, entre otras). Sigue todas las recomendaciones para el cuidado del tomate (riego adecuado, fertilización, distancia entre plantas, etc.). | El nitrato de calcio ayudará a combatir los hongos. |
Pudrición del esclerocio del sur
Esta enfermedad es causada por el hongo Sclerotium rolfsii. Provoca la marchitación de las plántulas y también la pudrición de los frutos y los tallos.
Los siguientes síntomas ayudarán a identificar este tipo de hongo:
- Aparecen manchas oscuras en la base del tallo.
- En pocos días se extendieron por casi toda su superficie.
- Se produce pudrición de la raíz.
- Si aumenta la humedad, aparecen zonas blancas de esporulación.
- Se forman esclerocios de color amarillo oscuro.
- En los tomates, cerca del tallo, aparecen manchas amarillentas ligeramente hundidas.
El efecto del hongo acaba provocando la muerte de las plantas.
El punto álgido de la enfermedad se produce entre mediados y finales del verano. Este hongo prolifera mejor en las regiones del sur, donde las temperaturas diurnas rara vez bajan de los 30 grados Celsius y la humedad se mantiene bastante alta. Estas condiciones son ideales para la pudrición esclerocial.
Tratamiento
Curar la planta es muy difícil; el tratamiento con fungicidas e insecticidas solo será efectivo en las primeras etapas de la enfermedad. Las medidas más eficaces son las preventivas, que incluyen el cuidado adecuado del tomate y la preparación previa del suelo.
oídio
La enfermedad es causada por dos especies de hongos: Oidium neolycopersicum y Leveillula taurica. No presentan diferencias en sus síntomas ni en su tratamiento; la única diferencia radica en su hábitat preferido. Un hongo prefiere la superficie externa de la hoja, mientras que el otro prefiere la superficie interna.
El mildiú polvoriento se puede reconocer por otros signos:
- En las hojas aparecen zonas sin pigmentación.
- Las manchas crecen y aparecen en ellas cuerpos fructíferos de hongos.
- Las zonas de esporulación se expanden, tras lo cual la lámina foliar se oscurece y se desprende.
Si la enfermedad está en una fase avanzada, el hongo se traslada de las hojas a los tallos. Los tallos comienzan a pudrirse y todo lo que está por encima de la zona afectada muere.
El hongo suele aparecer en cultivos de invernadero. Casi todas las hojas se caen y los arbustos mueren. Sin embargo, la cosecha en sí permanece intacta y puede recolectarse y madurarse sin problemas.
Al igual que otros hongos, este tipo de pudrición prolifera en climas cálidos y con alta humedad. Sin embargo, su principal diferencia radica en que conserva la capacidad de reproducirse incluso en condiciones de muy baja humedad.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
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Aplicar cualquier fungicida (Strobi, Kumulus, Privent, Jet, Topaz, entre otros) ayudará a curar este tipo de pudrición. Esto debe hacerse tan pronto como se observen los primeros signos de la enfermedad en los arbustos. No se recomienda usar el mismo medicamento con demasiada frecuencia, ya que provoca adicción, lo que reduce la eficacia del tratamiento. |
Mildiú velloso o

La enfermedad es causada por el hongo Peronospora destructor. Se propaga prácticamente por cualquier medio conocido: a través de herramientas, materia orgánica en el suelo, el viento o gotas de humedad.
Se reproduce bien en condiciones de siembra de tomate excesivamente densa, temperatura moderada y alta humedad ambiental.
El hongo ataca principalmente las hojas, que desarrollan manchas claras con bordes difuminados dispersas por la superficie. La lámina foliar comienza a deformarse y secarse. El crecimiento general del tomate se ralentiza considerablemente. Sin embargo, las etapas iniciales del mildiú son lentas, por lo que el hongo suele pasar desapercibido.
Cuanto más tiempo permanece en la maleza, más difícil es erradicarla. Tarda en adaptarse, pero luego actúa con rapidez. Su insidiosidad radica en que representa una amenaza no solo para los tomates, sino también para otros cultivos populares como pepinos, calabacines, cebollas, etc.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
| Para combatir el mildiú polvoriento, los jardineros recomiendan usar soluciones de ceniza, suero de leche o bicarbonato de sodio. También es importante comprar solo variedades híbridas de tomate resistentes, como Firebird F1, Vologda F1, Alaska F1, entre otras. | El tratamiento solo es efectivo en las primeras etapas de la enfermedad. Para eliminar el hongo se utilizan azufre coloidal o fungicidas como Strobi, Topaz y ThiovitJet. |
marchitamiento por Verticillium
La marchitez por Verticillium, también conocida como verticilosis, es causada por los hongos Verticillium albo-atrum y Verticillium dahliae. Esta infección está muy extendida en las regiones del norte de Rusia.
La reproducción y el ciclo de vida de este hongo son independientes de la temperatura del aire, ya que ataca a las plantas a través del suelo, penetrando directamente en las raíces. Por ello, prolifera incluso en zonas con temperaturas y humedad desfavorables.
Las hojas inferiores comienzan a cambiar: se vuelven amarillas y se marchitan. Las hojas superiores también se deforman, se rizan pero conservan su color. En las raíces también se observan signos externos del hongo, donde se desarrolla necrosis tisular. La planta se marchita y muere. La marchitez por Verticillium afecta con mayor frecuencia a plantas jóvenes recién plantadas con raíces delicadas.
Tratamiento
La enfermedad es incurable, ya que comienza en las raíces. Los tomates afectados deben arrancarse y quemarse, y el suelo debe rociarse a fondo con una solución desinfectante, preferiblemente más de una vez. Todas las demás plantas deben tratarse urgentemente con fungicidas, ya que el hongo se propaga con mucha rapidez.
Incluso una desinfección exhaustiva del suelo no garantiza la eliminación total de las esporas de hongos. Estas pueden sobrevivir en el suelo hasta 15 años, esperando el momento oportuno. Por lo tanto, solo se deben plantar en este tipo de suelo variedades resistentes a este hongo.
Enfermedades virales del tomate con tratamiento y prevención en tablas
Las enfermedades virales son quizás la plaga más molesta para los tomates. El problema es que son incurables. Se transmiten por diversos insectos, por lo que es crucial combatirlas en el huerto, incluso si crees que los insectos no son una molestia. Los virus también son peligrosos porque se propagan muy rápidamente; una sola planta puede destruir todo el cultivo. Por eso es tan importante arrancar y quemar las tomateras inmediatamente ante el primer signo de enfermedad.
Para evitar que las colonias de insectos pisoteen los parterres de tu jardín, debes eliminar rápidamente las malas hierbas que los atraen.
Mosaico (mosaico de tomate y tabaco)
El virus del mosaico del tomate puede introducirse en el huerto a través de pulgones o trips. También puede transmitirse desde otros cultivos, como pimientos o patatas.
Según las estadísticas de jardinería, la enfermedad del mosaico afecta al 20% de todas las plantas de tomate en el mundo. Penetra en la planta a través de pequeñas microfisuras.
Los signos de infección pueden detectarse en todas las partes vegetativas:
- Las hojas se cubren de manchas que son o bien muy claras o, por el contrario, demasiado oscuras.
- Los tallos se cubren de zonas donde el tejido se ve afectado por procesos necróticos.
- Aunque las frutas rara vez se ven afectadas por el virus, si este progresa, su pulpa se vuelve marrón y madura de forma irregular.
Como consecuencia del impacto del virus, el rendimiento de los cultivos y el volumen de siembra se han reducido considerablemente.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
En las etapas iniciales de la enfermedad, puede probar un tratamiento con uno de estos compuestos:
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El tratamiento de los tomates con Farmayod-3 (concentración del 0,05%) ayudará a detener la enfermedad. |
Moteado de las hojas de tomate (geminivirus, mosaico amarillo)
El virus se transmite por la mosca blanca. Si hay demasiados de estos insectos, puede producirse una epidemia que destruya toda la cosecha.
Las plantas jóvenes, recién plantadas, son las menos resistentes al virus. Crecen muy lentamente y tienen un aspecto poco atractivo. Las hojas se vuelven amarillas, se rizan y pueden desarrollar manchas. Las plantas infectadas son inferiores a las demás en todos los sentidos: producen pocos ovarios, florecen escasamente y los tomates son pequeños.
La enfermedad se propaga muy rápidamente, especialmente si hay muchas malas hierbas creciendo dentro y alrededor del huerto.
Tratamiento
Primero, destruya la colonia de insectos, preferiblemente antes de que pongan huevos. Los tomates deben tratarse con insecticidas, y el huerto y los senderos deben desmalezarse por completo.
Marchitamiento manchado de los tomates
La enfermedad presenta los siguientes síntomas:
- En las primeras etapas, las hojas se cubren de manchas de color naranja claro.
- Después de un tiempo, su color se oscurece.
- Las puntas de las hojas comienzan a secarse.
- La planta está empezando a marchitarse.
- En los tallos aparecen rayas longitudinales.
- En los frutos aparecen costuras cubiertas de círculos multicolores.
Mientras que otros virus se transmiten de tomate a tomate, en este caso la infección se produce principalmente solo a través de las malas hierbas.
Si la enfermedad no se detecta a tiempo, comenzará a desarrollarse la necrosis y el tomate morirá.
Tratamiento
El primer paso es combatir los insectos que propagan la enfermedad. Para ello, trate los tomates con insecticidas como Aktara. Si la enfermedad ya ha comenzado, matar los trips no salvará la planta; deberá destruirse.
Enrollamiento clorótico (amarilla) de las hojas
La enfermedad se transmite por la conocida mosca blanca, que vuela de arbusto en arbusto. Por lo tanto, el virus se propaga con bastante rapidez entre los cultivos.
Los primeros signos evidentes de la enfermedad son hojas deformadas que se rizan, adquiriendo una apariencia de rizos. Al tacto, se sienten arrugadas y su color es mucho más claro de lo esperado.
Durante la floración y la fructificación, el rizado puede causar los mayores daños. No aparecen nuevos frutos y los ya presentes se desarrollan muy lentamente. Además, el arbusto destaca entre los demás parterres por su tamaño modesto y su copa rizada.
Nota: Este virus suele provocar que las tomateras pierdan todos sus brotes. No espere obtener cosecha de una planta en estas condiciones.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
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Para evitar la propagación del virus, puedes preparar una decocción con las cáscaras de 4 cebollas y 3 litros de agua. Una vez que alcance la temperatura ambiente, añade 5 gotas de yodo y rocía las plántulas. El suelo donde crecieron los arbustos afectados por el virus debe ser tratado con una solución de potasio (10 g) y agua (10 l). |
El rizado de las hojas solo se puede curar rápidamente con productos químicos. Rocíe las plantas con una solución de sulfato de cobre o caldo bordelés (1%). Esto se realiza semanalmente. Riegue la tierra del macizo con una solución de la preparación, diluida a razón de 0,5 tazas por cada 10 litros. Esta cantidad es suficiente para 4 metros cuadrados. |
Todas las plantas restantes deben tratarse con una solución diluida de permanganato de potasio como medida preventiva, inspeccionándolas cuidadosamente en busca de moscas blancas. Si se observa incluso un solo insecto, todas las plantas de tomate deben tratarse con insecticidas.
Rizos superiores (rizos superiores de la remolacha en el tomate)
Los saltamontes son los portadores del virus. La enfermedad se reconoce fácilmente por las hojas apicales rizadas (retorcidas).
El virus también presenta una serie de síntomas adicionales:
- Aspecto enfermizo de las plantas.
- Hojas engrosadas.
- Las venas adquieren un tono púrpura y la placa en sí se vuelve de color amarillo claro.
- La cantidad de frutos es escasa, se desarrollan lentamente y tienen un color pálido.
El virus no puede transmitirse de tomate a tomate; otros cultivos, como la remolacha, suelen ser la fuente de infección.
Tratamiento
Inspeccione cuidadosamente el cultivo de tomates en busca de cicadélidos. Si encuentra una colonia, elimínela. Haga lo mismo en el cultivo de remolachas.
Aspermia
La enfermedad se manifiesta principalmente en cambios en la estructura de las hojas, que adquieren una apariencia similar al papel corrugado. Su color se desvanece y aparecen patrones extraños. Estos tomates crecen mal, se marchitan y producen pocos frutos. Los tomates que crecen son muy pequeños.
Mosaico de alfalfa
Un virus muy común en Rusia, transmitido por pulgones.
La enfermedad se manifiesta de la siguiente manera.
- Comienzan a aparecer grandes manchas amarillas en las hojas.
- Se produce necrosis entre las venas y cambia el color del tejido.
- A veces, el color del tallo cambia y se vuelve marrón.
- En los frutos aparecen úlceras oscuras.
En las primeras etapas de la enfermedad, las lesiones solo se observan en las hojas jóvenes. Los jardineros suelen pasar por alto este detalle, pero deberían. La enfermedad progresa rápidamente, extendiéndose a los tallos y frutos, lo que los vuelve no aptos para el consumo.
Información: Los tomates cultivados cerca de campos de alfalfa son los que con mayor frecuencia se ven afectados.
Tratamiento
Para detener la propagación del virus, es necesario eliminar los pulgones y las hormigas presentes en el jardín, ya que suelen migrar juntos. Como medida preventiva, se pueden tratar los arbustos con insecticidas.
Grabado de tabaco
En nuestro país, el virus no es tan común como, por ejemplo, en Sudamérica. Se transmite por pulgones.
Al principio, comienzan a aparecer manchas oscuras en las hojas. Simultáneamente, la lámina foliar puede deformarse. Los frutos también se ven afectados por el virus, volviéndose débiles, pequeños, pálidos y deformes. La enfermedad es más peligrosa cuando aparece en plantas jóvenes. En estos casos, contener su propagación es extremadamente difícil; la única opción es destruir la planta y preparar el suelo para salvar la cosecha de tomates de las plantas vecinas.
Tratamiento
Este es precisamente el caso en el que más vale prevenir que curar. El virus es muy insidioso y difícil de erradicar. Como medida preventiva, evite plantar tomates junto a los pimientos. Además, esté atento a la presencia de hormigas en el jardín. Por lo general, donde hay hormigas, hay pulgones.
Enanismo tupido de los tomates
La enfermedad es poco común en Rusia, pero frecuente en Centroamérica, el norte de África, las Islas Británicas y Argentina. Aún no se ha identificado el vector. El virus penetra en la planta a través de gotitas de humedad que se filtran por grietas y heridas microscópicas. Los tomates jóvenes son los más susceptibles. En este caso, el tratamiento es inútil; la única opción es arrancarlos y quemarlos.
Además, incluso después de eliminar el arbusto y preparar el suelo, la infección puede persistir en las capas más profundas durante años. Por lo tanto, tampoco se recomienda sembrar en esta zona durante al menos los próximos 2 o 3 años, para evitar perder la cosecha por completo.
Los síntomas del enanismo tupido incluyen:
- Rayas claras en las hojas.
- Ablandamiento del tronco sin pudrición visible.
- Ausencia o número limitado de brotes laterales.
- Poca cantidad de hojas.
Doble raya de tomate
Esta enfermedad se produce cuando dos virus, el TomatoMosaicVirus y el PotatoVirusX, se combinan.
Se puede reconocer por varios síntomas:
- Las hojas se curvan hacia el suelo.
- El tallo y los pecíolos se cubren de úlceras.
- En los frutos aparecen signos de necrosis progresiva.
Una vez que el virus infecta el tallo, salvar las plantas es imposible. En las hojas, las manchas existentes se expanden rápidamente y se fusionan en una sola, tras lo cual se caen.
La enfermedad se encuentra prácticamente en todas las regiones del país y se propaga de planta en planta a través de herramientas de jardinería sucias o incluso ropa de trabajo. Penetra en las plantas mediante gotas de humedad durante la lluvia o el riego.
Nota: Esta enfermedad solo se desarrolla cuando dos virus están presentes simultáneamente.
Tratamiento
Limpie cuidadosamente las herramientas de jardinería para prevenir la propagación del virus. Nunca utilice la misma herramienta en cultivos diferentes, especialmente en patatas y tomates. Si los planta muy juntos, siembre una hilera de otro cultivo entre ellos.
Clorosis infecciosa del tomate
Esta enfermedad afecta a los jardineros del suroeste de Estados Unidos, pero es muy poco común en nuestro país. Se transmite por la ya conocida mosca blanca.
Inicialmente, la infección comienza en las hojas inferiores. Aparecen manchas amarillas irregulares en ambos lados del limbo, mientras que las nervaduras permanecen intactas. El virus luego se propaga hacia arriba en la planta, infectando nuevas hojas. Finalmente, todas se marchitan y caen. Los tomates cultivados en invernaderos son los más afectados por esta enfermedad.
Solo un insecto puede infectar una planta; el virus no sobrevive en la ropa ni en las herramientas.
Tratamiento
Es imposible curar la enfermedad cuando una gran parte de la parte vegetativa de la planta está afectada. Sin embargo, en las primeras etapas, su propagación puede detenerse destruyendo la colonia de mosca blanca. No hay otra solución.
Stolbur
El agente causal es el fitoplasma stolbur del tomate.
Una de las enfermedades más peligrosas, un virus, es el micoplasma, un parásito intracelular; los síntomas aparecen en los tomates entre mayo y junio.
Esta infección insidiosa puede identificarse mediante los siguientes signos:
- El pedúnculo aumenta considerablemente de tamaño.
- Los capullos crecen demasiado, las flores son estériles y presentan descoloración o un color verde.
- Las hojas comienzan a rizarse, aparecen manchas rosadas, luego en la parte superior se vuelven más pequeñas, se vuelven cloróticas, adquieren un tinte púrpura, las puntas se secan y el color de la lámina se torna amarillo.
- Los frutos de la planta afectada son duros, insípidos, tienen cámaras de semillas de tamaño reducido, bajo contenido de azúcar y las semillas están arrugadas o ausentes por completo, creciendo deformadas.
- No hay semillas en las cámaras de semillas.
- Los tallos y las raíces se vuelven marrones.
- El sistema vascular se vuelve rígido.
Afortunadamente, la enfermedad se presenta con muy poca frecuencia, pero si las frutas están infectadas, está estrictamente prohibido consumirlas.
La infección es transmitida por garrapatas, insectos chupadores y nematodos. Los principales vectores en las regiones del sur con clima cálido constante son los saltamontes, que hibernan en las raíces de plantas perennes como la correhuela, el cardo y la asclepia. Dado que se sienten atraídos por las malas hierbas, su propagación es muy extensa y erradicarlos por completo es prácticamente imposible.
El principal peligro del stolbur es que vive en las raíces. Desde allí, se propaga rápidamente por toda la planta, lo que hace que tratar el sistema radicular sea prácticamente imposible.
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
| Es necesario eliminar las malas hierbas perennes cerca de los parterres, en los invernaderos y alrededor de ellos. Para reforzar su sistema inmunológico, es necesario alimentarlos con fertilizantes orgánicos y minerales complejos. |
Controle los vectores de patógenos (saltamontes, moscas blancas, pulgones y gusanos de la cápsula del algodón) con Fitoverm. Las plantas también deben tratarse con antibióticos de tetraciclina (como Fitoverm) cada dos semanas. Se recomienda usar Fitoverm y Fitoverm en una mezcla en tanque. Los tratamientos con insecticidas deben comenzar al plantar las plántulas, y los tratamientos con antibióticos deben aplicarse al inicio de la floración, pero no más de dos o tres veces. Posteriormente, se deben aplicar otros tratamientos, como Farmamayod (0.05%) o la mezcla bordelesa. |
Enfermedades no infecciosas del tomate
A menudo, las enfermedades del tomate no son causadas por virus o infecciones, sino por el incumplimiento de las normas básicas de cuidado. Además, las semillas seleccionadas para la siembra pueden contener defectos genéticos, lo que resulta en un crecimiento deficiente y una baja producción. Todas estas enfermedades se consideran no infecciosas y se tratan fácilmente si se corrigen los cuidados a tiempo.
Necrosis autógena o "mancha dorada"
La raíz de la enfermedad reside en la predisposición genética de las semillas. Estas ya están programadas para producir frutos de baja calidad. Estos síntomas se manifiestan con mayor intensidad en climas cálidos, cuando los tomates aún verdes en la planta comienzan a desarrollar manchas translúcidas. Con el tiempo, estas manchas aumentan de tamaño y se tornan marrones. Generalmente, cuando los tomates maduran por completo, la piel se vuelve leñosa en la zona afectada.
Tratamiento
Esta enfermedad es imposible de predecir. La única forma de proteger tus cultivos es elegir las semillas adecuadas. Lo mejor es comprar a un productor de confianza y optar por tomates híbridos. Este tipo de necrosis no tiene cura.
podredumbre apical
Esta enfermedad suele sorprender a los jardineros. Solo se puede detectar cortando la fruta, lo que revela no una pulpa jugosa, sino una podredumbre oscura.
En ocasiones, los síntomas externos también pueden observarse en los propios arbustos. Inspeccione cuidadosamente la base del tallo. Una señal inequívoca de podredumbre apical es la presencia de manchas marrones. Con el tiempo, estas manchas se vuelven negras, se secan y se comprimen al tacto.
La principal causa de la enfermedad es el mal tiempo; la pudrición también puede aparecer debido a un cuidado deficiente de las plantas.
Tratamiento: tabla
| Prevención y/o métodos populares, si es posible. | Medicamentos |
| Los jardineros recomiendan tratar las enfermedades con una solución de ceniza. Para prepararla, use solo ceniza de madera (2 tazas), viértala en un litro de agua caliente y déjela reposar durante media hora hasta que se enfríe por completo. El sustrato resultante se vierte en un balde de diez litros de agua antes de usarlo. Se necesita aproximadamente un litro de la solución por planta. Debe verterse con cuidado, en un chorro lento, debajo de las raíces de las tomateras. Si necesita tratar las hojas localmente, añada jabón líquido rallado (50 g). Esto asegurará que el producto se adhiera a la hoja. |
La forma más rápida de eliminar la enfermedad es con la ayuda de remedios especiales:
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Hinchazón de las hojas
Cuando los tomates se riegan con demasiada frecuencia y en exceso, comienzan a aparecer pequeñas protuberancias en ambos lados de las hojas. Algunos jardineros las confunden con plagas, pero en realidad, estas verrugas verdes son raíces inflamadas. Esta afección también se conoce comúnmente como hidropesía debido a la causa de su aparición. Es importante recordar que el exceso de humedad en el suelo ejerce presión sobre las raíces, interrumpiendo el transporte normal de nutrientes a las partes vegetativas de la planta.
La prevención de enfermedades implica aumentar el riego y reducir la cantidad de líquido utilizado. También es importante aflojar la tierra para facilitar la evaporación de la humedad y evitar el estancamiento. El invernadero y el semillero deben estar bien ventilados, y si los arbustos están plantados demasiado juntos, es recomendable ralearlos.
Pudrición seca de los frutos del tomate
La enfermedad se suele detectar en la planta a mediados del verano, cuando el fruto está madurando. El peligro proviene de un pequeño y voraz insecto llamado chinche del tomate. Este insecto entra en la planta desde las malas hierbas, se dirige directamente a los tomates y comienza a alimentarse vorazmente, dejando pequeñas perforaciones en la piel y succionando los jugos nutritivos. Aparece una mancha cerca de las picaduras de la chinche, que crece junto con el fruto. Los tomates afectados nunca maduran por completo. Esto se debe a una enzima específica presente en la saliva de la chinche.
Si no combates la plaga de inmediato, infestará rápidamente toda tu plantación y te privará de la cosecha. Se alimenta selectivamente, centrándose en los tomates más frescos y sabrosos, por lo que solo una parte de la fruta de cada planta puede resultar dañada.
¡Importante! No se deben consumir los tomates que contengan trazas de ácaros.
Tratamiento
Solo existe una forma infalible de combatir los insectos: tratar las plantas con insecticidas.
Edema, hinchazón, quemaduras solares
Las causas de las enfermedades son las condiciones climáticas desfavorables y el incumplimiento de las normas de cuidado del tomate.
Los signos del desarrollo de esta enfermedad pueden observarse en todas las partes vegetativas del arbusto:
- En la hidropesía, la lámina de la hoja se ve afectada; en ambos lados se cubre de pequeños engrosamientos que se asemejan a verrugas.
- Se puede observar hinchazón en los frutos, que prácticamente no tienen semillas ni pulpa, y su estructura es laxa.
- Las quemaduras solares provocan la aparición de úlceras en los arbustos. Estas úlceras sirven de caldo de cultivo para diversas infecciones, que pueden penetrar fácilmente en el arbusto a través de la zona afectada. Si no se detectan a tiempo, las úlceras pueden ennegrecerse y pudrirse.
Tratamiento
Las enfermedades en sí mismas no son patógenos graves y se pueden prevenir siguiendo prácticas de cultivo adecuadas. Sin embargo, si una planta se expone a uno de estos ataques, su resistencia a plagas e infecciones se reduce considerablemente. Las heridas abiertas atraen hongos y la inmunidad general de las plantas se debilita. Por lo tanto, es mejor prevenir las enfermedades antes de que aparezcan. Para ello, afloje la tierra con regularidad; un suelo bien ventilado evitará que los tomates desarrollen hidropesía. Un riego adecuado, realizado por la mañana o por la tarde, ayudará a prevenir las quemaduras solares.
pardeamiento interno
A veces se le llama maduración irregular debido a los síntomas externos. Los tomates se cubren de protuberancias o manchas oscuras, pierden color y peso, y tienen una forma irregular. La infección también penetra en el interior de los tomates, creando manchas oscuras que impiden su maduración.
Los expertos no pudieron determinar la causa exacta del oscurecimiento, por lo que se cree que se debe a una combinación de deficiencias en los cuidados. Por ejemplo, se plantaron arbustos débiles en un suelo mal preparado, que luego se regó en exceso, y se incumplió constantemente el régimen de temperatura.
¡Importante! Si los tomates se han vuelto marrones, deben desecharse. Ya no son aptos para el consumo ni para enlatar.
Tratamiento
Para prevenir la enfermedad, se recomienda seguir todas las pautas de cultivo de tomate. Para reducir el riesgo de su aparición, adquiera variedades resistentes; aún no se han desarrollado tratamientos.
Tabla de deficiencias de micronutrientes
Si existe una deficiencia de nutrientes en el suelo, esto se hace evidente a través de los signos externos que presentan las plantas.
Puedes determinar con exactitud qué elemento les falta a tus tomates utilizando la siguiente tabla:
| Elemento | Signos de deficiencia |
| Nitrógeno norte |
Los tomates crecen lentamente, los tallos son delgados, el color de las hojas se aclara y las hojas grandes se marchitan antes de tiempo.
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| Zinc
Zn |
La lámina de la hoja se vuelve más gruesa, aparecen manchas cloróticas de color naranja y, con el tiempo, se deforma y se retuerce, a veces formando una espiral.
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| Fósforo
PAG |
El arbusto crece demasiado despacio, las hojas están más pálidas de lo normal y el envés se está volviendo rojizo. Las plantas envejecen antes de lo previsto.
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| Molibdeno
Mes |
Cuanto más viejo es el arbusto, más hojas con puntas secas y muertas aparecen en él. |
| Potasio
K |
En las placas aparecen úlceras, similares a los síntomas de una quemadura, y estas se cubren de manchas de clorosis.
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| Manganeso
Minnesota |
La lámina foliar muestra signos de clorosis, se marchita y se cae.
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| Calcio
California |
En la parte superior de los frutos aparecen manchas de podredumbre.
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| Hierro
Fe |
Las hojas jóvenes se vuelven cloróticas y se caen.
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| Magnesio
Mg |
Las hojas se ven afectadas por la clorosis y se desarrolla necrosis entre las nervaduras.
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| Bor
B |
Las puntas de las hojas viejas comienzan a secarse y morir rápidamente, y los frutos se cubren de manchas corchosas.
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| Azufre
S |
Los pecíolos adquieren un color púrpura y el color de la lámina foliar se desvanece.
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Cada tipo de suelo contiene su propio conjunto de micronutrientes. Algunos se encuentran en mayor concentración, mientras que otros lo están en menor. Para fertilizar correctamente, es necesario conocer el tipo de suelo de su jardín. Los jardineros suelen usar fertilizantes nitrogenados recomendados, pero si su suelo contiene cantidades suficientes, no es necesario seguir las recomendaciones de fertilización al pie de la letra. Si sus plantas muestran signos de deficiencia de nutrientes, es necesario reponerlos. Además, es importante regar adecuadamente (antes de fertilizar) y aflojar la tierra con regularidad para asegurar que los nutrientes esenciales sean fácilmente absorbidos por las raíces y entregados a la planta.
Pero este tipo de daño no es crítico; los tomates no están infectados y se pueden enlatar o consumir.
Tratamiento
Si has identificado el nutriente exacto que les falta a tus tomates, el tratamiento es sencillo: simplemente añade fertilizante a la tierra. Hazlo antes de regar abundantemente para evitar que la humedad arrastre los tomates fuera del bancal.
Daños químicos
Este tipo de daño se produce en la planta si se incumplen las proporciones recomendadas para diluir los productos químicos utilizados para tratar las plantaciones.
Existe riesgo de quemar los tomates en cada etapa de su cultivo.
Los herbicidas pueden funcionar de dos maneras:
- Contacto, cuando se produce un daño donde la sustancia ha entrado en contacto con.
- Sistémico, en el que sufre todo el arbusto, independientemente de qué parte del mismo haya resultado dañada.
Cuando una planta se expone a concentraciones excesivamente altas del químico, aparecen quemaduras en forma de manchas oscuras o amarillas que se expanden gradualmente, provocando la caída de las hojas y el marchitamiento de la planta. Este daño es especialmente peligroso si el tratamiento se realizó durante el día, en periodos de máxima actividad solar. Por lo general, la planta afectada no se puede salvar.
Tratamiento
Si la quemadura es leve, puede intentar retirar la parte dañada del arbusto y regar la zona afectada. Sin embargo, un arbusto gravemente dañado no se recuperará. Entre las medidas preventivas se incluye seguir estrictamente todas las recomendaciones del envase del producto químico.
Fructificación
Los jardineros suelen encontrarse con el problema de que sus frutas se cubren de grietas.
La razón de este fenómeno radica en la violación de las normas de cuidado:
- Hay demasiado nitrógeno en el suelo.
- La temperatura del aire es baja.
- Grandes diferencias entre las temperaturas diurnas y nocturnas.
- El riego es irregular.
- Se infringieron las normas del procedimiento de pellizco.
- El suelo no contiene suficientes nutrientes o, por el contrario, contiene demasiados.
Las grietas en sí no afectan el sabor del tomate. Este tipo de tomate no se conserva bien; conviene consumirlo cuanto antes. Sin embargo, las grietas son peligrosas porque permiten la entrada de infecciones y bacterias. No deje el tomate en la planta; retírelo y déjelo madurar, quizás en el alféizar de una ventana. Esta enfermedad no tiene cura; si presenta grietas, lo peor que puede ocurrir es que quede cicatrizada. Es mucho más fácil prevenir el problema siguiendo las prácticas de cultivo adecuadas.
Plagas del tomate como patógenos
Los tomates son apreciados no solo por los humanos, sino también por muchos insectos. Algunos se alimentan de sus hojas, mientras que otros incluso hacen del tomate su hogar permanente. El problema radica en que estas plagas portan numerosos virus y bacterias que recogen del suelo y las malas hierbas. Infectan las plantas y propagan hábilmente la enfermedad de una a otra, extendiendo así la zona afectada. Por lo tanto, es fundamental detectar a estos visitantes indeseados a tiempo y hacer todo lo posible por ahuyentarlos.
Nematodo
Estos pequeños gusanos redondos se han aficionado al delicado sistema radicular. Al alimentarse de su savia, debilitan significativamente la inmunidad de la planta y alteran su metabolismo. Los tomates enferman rápidamente y se marchitan. Además, los nematodos suelen transmitir infecciones y virus peligrosos e incurables.
Cómo luchar
La planta infectada debe ser tratada inmediatamente con uno de los agentes especiales (Fitoverm P, Karbofos, Nematophagin) hasta que los gusanos sean destruidos por completo.
Babosas y caracoles
Las babosas son consideradas una de las plagas más peligrosas para los tomates. A veces viajan en colonias enteras, devorando todo a su paso. Otro problema es que portan una gran cantidad de infecciones fúngicas en sus cuerpos. Cuando comen tomates, todas terminan dentro de las plantas. Si la plaga no se detecta a tiempo, se puede perder toda la cosecha, ya que estas criaturas voraces devorarán hasta la última hoja.

Cómo luchar
Los jardineros confían plenamente en las infusiones de mostaza, pimienta o ajo como remedios caseros eficaces para el control de plagas. A las babosas no les gustan estos olores. Pero si esto no funciona, se necesitan medidas más efectivas. Los pesticidas químicos como Ulicid y Grom pueden ayudar a exterminar las plagas.
Áfido
Los pulgones entran en los invernaderos (de policarbonato o cualquier otro material) junto con las hormigas, por lo que es fundamental erradicar todos los hormigueros de los bancales y alrededores. Estos insectos son pequeños, pero tienen mandíbulas muy resistentes. Es poco probable que un solo pulgón dañe los tomates, pero viven exclusivamente en colonias y se alimentan de la savia de las plantas. Como consecuencia, las plantas empiezan a perder vigor, las hojas se deforman y aparece la clorosis.
Cómo luchar
Los remedios caseros para eliminar los pulgones incluyen tratar las hojas con una solución jabonosa o amoníaco. Alatar, Fitoverm y Fufanon se consideran los productos químicos más eficaces.
Hormigas
Las hormigas no se alimentan de tomates, pero viajan con los pulgones, que les proporcionan nutrientes. Además, buscan específicamente hábitats adecuados para alimentar a los pulgones. Asimismo, un hormiguero en un huerto puede dañar las raíces, dejándolas vulnerables a infecciones y hongos.
Cómo luchar
Para deshacerse de las hormigas, se pueden utilizar productos especiales, como Ant Eater, o esparcir ceniza en su hábitat.
mosca blanca
Estos insectos voladores representan el mayor peligro para los cultivos. Las moscas blancas adultas portan una gran cantidad de virus e infecciones, que se propagan de tomate en tomate. Las larvas, que se depositan en el envés de las hojas, comienzan a devorar activamente el tejido vegetal y a alimentarse de su savia.
Cómo luchar
Solo productos eficaces, como Iskra, Biotlin o Tanrek, son efectivos contra la mosca blanca. Los remedios caseros son ineficaces. Al tratar la plaga, preste especial atención al envés de las hojas, donde suelen residir las larvas.
Las moscas blancas se acostumbran rápidamente a los productos químicos que se utilizan para matarlas, por lo que no se debe usar un solo producto; hay que alternarlos.
¡Importante! Revisa cuidadosamente las hojas en busca de moscas blancas, ya que causan daños irreparables a las plantas.
Trips
Los trips tienen una vida muy corta, de apenas tres semanas. Sin embargo, se reproducen tan rápido que pueden infectar una planta al instante. Su principal peligro reside en que transmiten virus que causan una enfermedad llamada marchitamiento manchado.
Cómo luchar
En cuanto detectes estas diminutas plagas en tus tomates, debes comenzar a tratarlas de inmediato. Insecticidas como Aktara, Biotlin o Alatar te ayudarán a eliminar los trips.
cicadélidos
La presencia de cicadélidos es peligrosa, ya que son los agentes causantes de enfermedades graves como el stolbur y el rizado de las hojas. Además, colonizan los arbustos, excavando túneles en su interior, y comienzan a devorar activamente los tejidos y a depositar sus huevos.
Cómo luchar
Solo los productos químicos fuertes, como Tanrek, Accord o Aktara, pueden destruir los saltamontes y sus huevos.
Importante: Variedades de tomate resistentes a enfermedades: tabla con descripciones y fotos.
La clave para una buena cosecha reside en elegir la variedad de tomate y el productor de semillas adecuados. Entre los productores, el Centro de Semillas Rostovsky de la empresa Poisk cuenta con una trayectoria comprobada. Empresa asociada, la empresa agrícola Aelita, Gavrish y otras.
La tabla muestra varias variedades de tomates que son resistentes a las principales enfermedades.
| Nombre de la variedad | Descripción |
| Carisma F1 | Tolera bien las fluctuaciones de temperatura. Es resistente al mosaico, así como a enfermedades fúngicas como el fusarium y la cladosporiosis. Esta variedad de alto rendimiento produce frutos redondos de color rojo uniforme que pueden pesar hasta 170 g, con una producción de 6 a 7 kg de tomates por planta por temporada. |
| Vologda F1
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Esta variedad madura a mediados de temporada y produce hasta 5 kg de tomates por temporada. Los frutos crecen en racimos, tienen una forma uniforme y pesan 100 g. Es resistente al mosaico, al fusarium y a la cladosporiosis. Se cultiva en invernadero. |
| Ural F1
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Su maduración es de duración media y sus frutos son grandes, con un peso de hasta 350 g. El arbusto presenta un único tallo central. Es resistente al mosaico del tabaco y a enfermedades fúngicas como la cladosporiosis y el fusarium. Tolera bien las bajas temperaturas y es apto para el cultivo en invernadero. |
| Semko 18 F1
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Variedad temprana y autofértil, apta para cultivo al aire libre y en invernadero sin necesidad de calefacción adicional. Presenta pocos brotes laterales y hojas, lo que da como resultado un arbusto muy compacto. Los tomates son redondos y de color uniforme, sin manchas verdes cerca del tallo. Cada fruto pesa hasta 140 g, y una sola planta puede producir hasta 8 kg de tomates por temporada en cultivo al aire libre y hasta 14 kg en invernadero. Los tomates son aptos para consumo directo y conserva. La planta es de fácil cuidado y resistente a la podredumbre apical, el mosaico, la alternaria y el agrietamiento del fruto. |
| Firebird F1
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Adecuada tanto para cultivo en invernadero como al aire libre, produce frutos incluso sin luz solar directa. Es resistente a la alternariosis y al virus del mosaico, y tolera bien las heladas y las fluctuaciones de temperatura. Requiere poda y entutorado. Los frutos crecen en racimos, son amarillos debido a su alto contenido en betacaroteno y pesan aproximadamente 150 g. Comienza a fructificar temprano. |
| Alaska F1 |
Adecuada para cualquier condición de cultivo, incluso en interiores, madura precozmente. La planta es baja, de menos de 70 cm. No requiere poda y fructifica temprano. Los tomates son pequeños, con un peso de tan solo 90 g. Cada planta produce alrededor de 2 kg de fruta por temporada. Este híbrido tolera bien el frío y las fluctuaciones de temperatura, y es resistente a la enfermedad del mosaico, así como a enfermedades fúngicas como la cladosporiosis y el fusarium. |
| Lelya F1 |
El arbusto es pequeño, el tiempo de maduración es medio, pero el periodo de fructificación es prolongado. Los tomates son redondos y aplanados, pesan hasta 150 g cada uno y crecen en racimos. Gracias a su resistencia a las fluctuaciones de temperatura y al frío, esta variedad es prácticamente inmune a los hongos y posee buena resistencia y robustez. |
| Jardinero |
Su periodo de maduración es relativamente temprano y la variedad es muy resistente a condiciones climáticas extremas. Los frutos son bastante grandes, con un peso de hasta 250 g, y tienen una pulpa dulce y jugosa. Son ideales para enlatar y tienen una larga vida útil. |
| Ultratemprano |
Como su nombre indica, los tomates maduros te deleitarán rápidamente, apareciendo en tan solo 75 días. Maduran pequeños, redondos y pesan alrededor de 100 g. Cada planta produce hasta 5 kg de fruta. Esta variedad es resistente a los hongos. Los tomates son ideales para encurtir; su piel no se agrieta al escaldarlos. |
| Rosa Ártica |
Esta variedad de maduración temprana produce frutos rosados que pesan alrededor de 200 g. La planta no es muy alta, pero aun así necesita soporte para sostener el peso de la cosecha. Requiere pocos cuidados. Los tomates maduran casi simultáneamente, lo que los hace ideales para encurtir. |
| Haz | De maduración temprana. Tras solo 100 días, aparecen frutos alargados de color naranja, más conocidos como ciruelas. El arbusto en sí es bastante fácil de cultivar, alcanzando apenas 75 cm de altura. |
| Resonancia
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Tolera bien el calor y la sequía. Resistente a la mayoría de los hongos conocidos. Maduración media-temprana. Los frutos son lisos, redondos y jugosos. Pueden pesar hasta 250 g. |
| Bohemia F1
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Resistente a las enfermedades más comunes del tomate, es apta tanto para el cultivo en invernadero como al aire libre. Los frutos se forman en racimos, cada uno con hasta cinco tomates. Cada planta produce aproximadamente 6 kg de tomates redondos de hasta 150 g por temporada. |
| F1 Blitz
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Esta variedad madura pronto, produciendo los primeros frutos a los 75 días. Son pequeños, con un peso de 100 g. La variedad es resistente a enfermedades como la necrosis, el mosaico del tabaco, el fusarium y la septoriosis. Se puede cultivar no solo en un invernadero, sino también al aire libre. |
| Ópera F1 | Madura pronto; según los jardineros, los primeros frutos se pueden cosechar tan solo tres meses después de la germinación. Los tallos alcanzan 1 metro de longitud y requieren tutores. Se cultiva únicamente en invernaderos. Es resistente a la mancha blanca, la mancha foliar, la necrosis, el tizón tardío y el mosaico del tabaco. |
| Spartak F1
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Los frutos de este híbrido maduran lentamente, por lo que se trata de una variedad de maduración tardía. Los tomates son de color rojo brillante y redondos. Cada fruto pesa hasta 200 g. La planta es resistente a la fusariosis, la pierna negra, la cladosporiosis y el mosaico. |
| Virtuoso F1 |
Cultivada en invernadero, esta planta arbustiva de bajo crecimiento produce hasta 7 kg de tomates por temporada. El híbrido tolera bien los cambios de temperatura, humedad e iluminación. Es prácticamente inmune a la pudrición de la raíz, la pierna negra, la cladosporiosis, el fusarium y el mosaico. |
| El milagro del hombre perezoso |
Se puede cultivar tanto al aire libre como en invernaderos, incluso en regiones del norte. Este arbusto es de bajo crecimiento y produce entre 8 y 9 kg de tomates por temporada. Es resistente a las bajas temperaturas, tolera la sombra y requiere poco riego. Gracias a su maduración temprana, es resistente al tizón tardío. No necesita poda ni entutorado. |
| Soberano F1 |
Temprana. Resistente a la roya del pino, al virus del mosaico del tabaco, a la alternaria y a la marchitez por Fusarium. Gracias a su temprana maduración, es resistente al tizón tardío. No requiere poda ni entutorado. |
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Consejos de Top.tomathouse.com: Cómo prevenir las enfermedades del tomate
Las enfermedades del tomate son mucho más fáciles de prevenir que de curar. Nuestro portal http://top.tomathouse.com recomienda:
- Si las condiciones climáticas de la región son variables y el suelo no es particularmente fértil ni rico, las medidas de prevención de enfermedades deben comenzar desde la preparación de las semillas. Para fortalecer su sistema inmunológico, sumérjalas durante una hora en una solución de Fitolavina a razón de 2 ml por cada 100 ml. También se puede utilizar una solución al 1 % de permanganato o sulfato de cobre.
- Elija únicamente variedades de tomate resistentes para la siembra.
- Preste especial atención a los alrededores. Los cultivos de patata son la fuente más común de infestación de tomates. Tampoco se recomienda plantar tomates cerca de berenjenas y pimientos.
- La tierra del parterre debe desinfectarse con una solución de Baikal-EM o permanganato de potasio al 1%.
- Un cuidado adecuado aumenta la inmunidad de la planta y su resistencia a las enfermedades.
- Las herramientas de jardinería deben lavarse después de cada uso, especialmente si se trabaja con diferentes cultivos. Para desinfectarlas, utilice Ecocid-S (50 g), diluido en 5 litros de agua.
- El suelo debe ser fertilizado periódicamente con fósforo y potasio, y las plantas también deben ser rociadas con preparados inmunomoduladores.















































































































































