El césped comienza a sufrir enfermedades si no se le da el mantenimiento adecuado. Su resistencia puede debilitarse por condiciones climáticas desfavorables y daños mecánicos. Los errores al elegir la mezcla de semillas de césped también afectarán la apariencia del jardín.
Al determinar el factor que desencadenó el desarrollo de la enfermedad, se deben tener en cuenta los siguientes matices:
- Las distintas gramíneas del césped toleran las mismas enfermedades de forma diferente;
- Los hongos son los agentes infecciosos más comunes. Pueden parasitar un área limitada o propagarse rápidamente, expandiendo la zona afectada.
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Antracnosis
Cultivos como el pasto azul anual y el agrostis son particularmente susceptibles a esta enfermedad. La enfermedad comienza a progresar tras cualquier factor de estrés, como una presión excesiva sobre el pasto, calor, riego excesivo o falta de agua.
Aparecen manchas rojas, amarillas y bronce en la parte basal del tallo y en las láminas de las hojas.
Posteriormente, la zona afectada se extiende a las raíces jóvenes y a los nudos de ahijamiento. Las zonas afectadas del césped cambian completamente de color.
Los hongos hibernan en plantas enfermas. Se activan en ambientes húmedos. La falta de medidas preventivas puede dañar las plantas sanas. Es fundamental cortar el césped, fertilizar y controlar el riego con regularidad.
Si se produce una infección, el césped se trata con preparados que contienen sustancias como piraclostrobina, propiconazol, tebuconazol y azoxistrobina.

Fusarium
Esta enfermedad se conoce comúnmente como moho de la nieve. Se caracteriza por la aparición de manchas naranjas y marrones en las hojas de las plantas afectadas, bordeadas de micelio de color claro. El césped se humedece y se cubre de una sustancia viscosa.
La marchitez por Fusarium se considera una de las enfermedades más agresivas. La magnitud del daño depende directamente de la variedad del cultivo y de los cuidados adecuados. La enfermedad puede ser causada por el riego excesivo, altas concentraciones de nitrógeno y condiciones alcalinas.
La lista de medidas preventivas eficaces es bastante extensa, entre ellas se encuentran:
- un sistema de drenaje bien diseñado;
- aireación oportuna;
- limpiar el césped cortado y el fieltro del césped;
- evitar el encalado y los fertilizantes nitrogenados;
- arenar suelos densos.
Tratamiento con fungicidas.
Rhizoctonia
La rizotonia, a diferencia de otras enfermedades, es relativamente rara. Este hongo ataca los brotes jóvenes, lo que puede provocar la muerte de todo el césped. El patógeno permanece activo durante toda la temporada de crecimiento. Es particularmente peligroso para variedades como Festuca y Agrostis.
El hongo llega al jardín junto con las semillas infectadas.
El rápido crecimiento del hongo se ve favorecido por la falta de magnesio y potasio, junto con una alta concentración de fósforo y nitrógeno.
Para proteger las plantas sanas de la infección por rizoctonia, las semillas deben tratarse antes de la siembra.

Punto del dólar
En ciertas regiones, especialmente en céspedes de mantenimiento intensivo, pueden observarse síntomas de esta enfermedad. Las gramíneas de crecimiento lento, como la festuca, son más vulnerables. Esta enfermedad es similar al fusarium, pero la mancha del dólar se caracteriza por la aparición de manchas redondas de no más de 50 mm de diámetro.
A medida que la enfermedad progresa, el césped comienza a secarse, adquiriendo un color pajizo. La mancha del dólar suele ir acompañada de hilos rojos. Las medidas preventivas eficaces incluyen:
- escarificación, aireación y lijado oportunos;
- Nutrición vegetal equilibrada. Se debe prestar especial atención al contenido de nitrógeno del suelo.
La enfermedad se controla con fungicidas.
Mancha de hoja
La mancha foliar (Heterosporium) puede desarrollarse en cualquier época del año. El color, la forma y el tamaño de las manchas varían. Lo más común es que aparezcan manchas moradas, marrones, verde oliva y negras en las hojas. El tipo de césped y la variedad de hierba plantada no son factores determinantes. La enfermedad puede aparecer tanto en praderas como en céspedes selectos. Para evitar estos problemas, los jardineros deben retirar rápidamente los restos de césped cortado, eliminar las plantas muertas y controlar los niveles de humedad.

Anillos de bruja
Los anillos de hadas pueden desarrollarse a lo largo de muchos años. Los síntomas característicos de esta enfermedad aparecen en climas secos y cálidos. Existen tres tipos de la enfermedad. El primer tipo destruye la cubierta vegetal en una superficie bastante extensa.
Se forma una zona sin vegetación entre los dos anillos circulares. Este efecto negativo provoca que las plantas de césped se vean afectadas por la falta de agua. Debajo del anillo, los jardineros pueden observar micelio blanquecino que desprende olor a moho. El riego excesivo es uno de los factores que pueden desencadenar esta enfermedad.
Los anillos de hadas de tipo II suelen aparecer en zonas verdes y césped ornamental. Es urgente tratarlos si se observan arcos, anillos y vetas de color verde oscuro en la superficie del césped. Otros indicios incluyen la ausencia de daños significativos y la presencia de colonias de basidiomicetos. Los expertos creen que la deficiencia de nitrógeno agrava la enfermedad.
El tercer tipo de enfermedad es el más común. Si bien el hongo crece durante todo el año, los anillos se hacen especialmente visibles solo en otoño. El césped de la zona afectada adquiere un color verde oscuro, con el micelio claramente visible. En este caso, la enfermedad no causará daños graves al césped.
Óxido
Puede observarse en el césped durante el verano o principios del otoño. La enfermedad se identifica por pústulas de colores brillantes, que pueden estar distribuidas de forma irregular. Los cultivos de césped de la familia Poaceae son vulnerables. El riesgo de infección por roya es bastante alto si:
- El césped está muy descuidado;
- El clima es húmedo y cálido;
- El material de siembra no es resistente a las enfermedades infecciosas;

En caso de derrota:
- Recorte la zona dañada cada dos días hasta que se regenere;
- En caso de sequía, riegue bien.
Hilo rojo
El patógeno se activa durante los meses más cálidos. La enfermedad se manifiesta como manchas rojizas y rosadas, por lo que a veces se la denomina mosaico rosa. Estas manchas carecen de límites definidos. Su diámetro varía entre 20 y 350 mm. Las zonas afectadas suelen requerir una restauración completa, ya que el césped pierde su atractivo estético.
La derrota puede deberse a una alimentación escasa o a su ausencia total.
Para prevenir la enfermedad, es necesario aplicar regularmente fertilizantes que contengan nitrógeno.
oídio
Esta enfermedad afecta con mayor frecuencia a las plantas que crecen a la sombra. Entre los factores que aumentan el riesgo de infección se incluyen la compactación del suelo, el corte excesivo, la humedad excesiva y el calor. El pasto azul es la especie más afectada.
En las hojas afectadas por el mildiú polvoriento, se forma una capa similar a una telaraña (al principio blanca, luego oscura).
La lista de medidas preventivas incluye la aireación y la verticalización de la cubierta del suelo.

Las medidas de control incluyen el tratamiento con fungicidas. Si no se realiza con prontitud, el césped puede morir por completo.
necrosis del cuello de la raíz
Esta enfermedad causa daños importantes al césped. El hongo se activa en invierno y otoño, infectando el sistema radicular. Como consecuencia, las plantas mueren. El desarrollo de la enfermedad se manifiesta con la aparición de manchas redondas de césped muerto. Antes del invierno, la altura de corte debe estar entre 3 y 3,5 cm.
Tizón
El carbón es una enfermedad fúngica que provoca la sequedad de las zonas afectadas. Aparece una capa oscura sobre la superficie del césped. Los síntomas característicos incluyen protuberancias marrones y depósitos de hollín. Para evitar problemas, los jardineros deben seguir todas las prácticas agrícolas recomendadas.
Cuanto antes se identifique la causa de la enfermedad, menor será el daño potencial. Los jardineros no deben ignorar las señales de advertencia ni descuidar el diagnóstico. Cada enfermedad tiene su propio tratamiento. No existen remedios universales para recuperar un césped.
