Un invernadero inteligente es una opción ideal para personas con poco tiempo. Para ahorrar dinero, los jardineros suelen optar por la construcción por cuenta propia. Durante la construcción, se tiene en cuenta el control y el ajuste de la temperatura del aire interior, la humedad del suelo y las condiciones del mismo.
Invernadero inteligente y sus características
Automatizar los procesos rutinarios te permite ahorrar tiempo en su implementación y concentrarte en tareas como el despunte, la replantación y otras.
Beneficios de los invernaderos inteligentes
Las principales ventajas incluyen:
- mantener la temperatura requerida dentro de la habitación controlando la puntualidad de la calefacción y la ventilación;
- puntualidad del riego por goteo;
- restauración (acolchado) del suelo para un cultivo determinado.
Tipos de invernaderos inteligentes
Según el tipo de suministro energético, los invernaderos se dividen en autónomos y dependientes de la energía.
Como su nombre indica, las estructuras autónomas son independientes del suministro eléctrico. Funcionan con energía térmica o solar. Entre sus desventajas se encuentran los requisitos de equipamiento.
El segundo tipo de invernadero requiere electricidad para funcionar. Entre sus ventajas se incluye un menor coste en comparación con las estructuras independientes. Sin embargo, presenta dos desventajas importantes. La primera es el elevado coste de la electricidad. La segunda es su dependencia de la red eléctrica.
Invernadero inteligente casero: Instrucciones paso a paso
Para empezar, eligen un emplazamiento para la construcción, teniendo en cuenta la insolación, el paisaje, el nivel freático y la dirección del viento.
La segunda consideración es elegir el material según el uso previsto del invernadero. Por ejemplo, 8 mm de policarbonato celular son suficientes para cubrir un invernadero destinado a usarse de primavera a otoño. Sin embargo, si se planea cultivar plantas durante el invierno, se recomienda aumentar el grosor a 16 mm, siempre que la cubierta esté bien sellada.
Una base aislada puede ayudar a retener el calor.
Para incorporar inteligencia al diseño, será necesario instalar sistemas automáticos de ventilación, riego y calefacción de suelo y aire.
Etapa 1. Calentamiento automático del suelo y del aire.
Existen dos opciones técnicas para calentar un invernadero:
- La primera opción, que utiliza electricidad, incluye la conexión de calefacción por suelo radiante, convectores y calefactores infrarrojos.
- La segunda se basa en vincular el calentamiento del agua con el control manual obligatorio del funcionamiento de la caldera.
Calefacción por aire
Para la calefacción por aire, es preferible optar por calefactores eléctricos. Se recomienda fijarlos al marco junto con circuitos eléctricos y sensores que se activen cuando baje la temperatura.
Calentamiento del suelo
El calentamiento del suelo se puede realizar de tres maneras:
natural – debido a la luz solar;
biológico – debido a la energía liberada durante la descomposición de los biomateriales; la desventaja es la incapacidad de controlar la temperatura;
técnico, incluyendo el calentamiento del suelo por medio de:
- suministro de agua caliente a través de tuberías subterráneas conectadas a la caldera;
- Instalación de un sistema de "suelo radiante" conectado a la red eléctrica.
Etapa 2. Ventilación automática
En ocasiones, basta con instalar un sistema de climatización térmica dentro o fuera del invernadero.
Se recomienda instalar las rejillas de ventilación a la mayor altura posible.
En algunos casos, se instala un sistema de ventilación que pone en marcha los ventiladores cuando cambia la temperatura del aire.
Etapa 3. Automatización del riego.
El riego por goteo se logra instalando un sistema compuesto por tuberías de goma y plástico, así como goteros. Este sistema calienta el agua a medida que fluye, lo cual es importante para el sistema radicular.
Lee sobre Riego por goteo: cómo hacerlo usted mismo, revisión de sistemas prefabricados..
El elemento clave del sistema es la unidad de control hidráulico automático. Un tanque sirve como depósito y el agua se suministra por gravedad.
Iluminación
Se recomienda que un invernadero reciba entre 12 y 16 horas de luz natural al día. Se aconseja ajustar el horario de la iluminación artificial para que coincida con las horas de oscuridad y luz.
Para automatizar el proceso se utilizan sensores de luz y temporizadores.
Para proporcionar iluminación artificial, lo más frecuente es utilizar lámparas:
- Lámparas incandescentes: su desventaja es la radiación infrarroja, que puede dañar las plantas si se colocan demasiado cerca;
- sodio: su espectro es similar al de la luz solar, pero su corta vida útil limita su uso;
- Los LED se caracterizan por un alto nivel de seguridad y su espectro es similar al de la luz natural;
- Fluorescentes: se caracterizan por su economía, alta eficiencia y larga vida útil.
Dependiendo de la finalidad, también se pueden utilizar fuentes infrarrojas o ultravioletas.
Reseñas de proyectos de invernaderos inteligentes prefabricados + precios y fotos
En la siguiente tabla se presentan ejemplos de los modelos más comunes de proyectos terminados:
































