La temperatura y la humedad son los principales factores que determinan cuánto tiempo se pueden conservar las verduras. En casa, pueden durar de 2 a 7 meses. En condiciones óptimas, las zanahorias y las remolachas se pueden almacenar hasta un año sin perder su valor nutricional ni químico.
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Reglas generales para el almacenamiento de hortalizas de raíz
Las condiciones óptimas para el almacenamiento a largo plazo de hortalizas de raíz varían según el tipo. Sin embargo, existen algunas pautas generales:
| Pureza | Antes de almacenar las hortalizas, desinfecte la habitación y los recipientes donde se guardarán. Encalar, recubrir con cal o tratar las paredes del área de almacenamiento de hortalizas con una vela de azufre. |
| Temperatura constante | Para almacenar verduras, evite las fluctuaciones de temperatura utilizando aislamiento térmico adicional. El rango de temperatura óptimo es de 0 a 2 °C. Cualquier desviación, en cualquier dirección, provocará que se echen a perder. |
| Preparación de hortalizas de raíz | Antes de almacenarlas, todas las verduras deben prepararse: seleccionarlas, cortarles los tallos y secarlas. |
| Monitoreo regular | Es necesario controlar las hortalizas durante toda su vida útil. Cualquier hortaliza de raíz que muestre signos de deterioro debe desecharse. La pudrición de una raíz se extenderá a todas las raíces cercanas. |
Almacenamiento adecuado de zanahorias en casa
Conservar las zanahorias en invierno significa preservar su aspecto, sabor y propiedades nutricionales.
Las zanahorias se pueden almacenar durante bastante tiempo:
| En una bolsa de plástico | De 3 a 4 meses |
| En una caja sin relleno | 7 meses |
| En una caja con arena mojada | 9 meses |
| En una caja con serrín, tiza y arcilla. | 12 meses |
Este período es posible si se siguen las reglas básicas de almacenamiento:
- Las variedades de zanahoria de maduración tardía, como Queen of Autumn, Flaccoro, Vita Longa y Karlena, tienen una larga vida útil. Su periodo de maduración es de 120 a 140 días. Algunas variedades de media temporada también se conservan bien.
- Coseche las zanahorias a finales de septiembre o principios de octubre. Para entonces, estarán bien maduras y listas para almacenarlas durante el invierno.
- Antes de almacenarlas, seque las hortalizas de raíz a la sombra, evitando el calor.
- Retire las hojas inmediatamente después de cosechar. De lo contrario, las hojas comenzarán a absorber los nutrientes de la raíz de la zanahoria. Recorte con un cuchillo 2 mm por encima de la cabeza de la zanahoria. Espolvoree tiza en la zona cortada para protegerla contra los hongos.
- Para su almacenamiento, se seleccionan hortalizas de raíz grandes, sin defectos en la piel ni signos de enfermedad.
- Las zanahorias deben conservarse entre 0 y 2 °C. Si la temperatura desciende por debajo de este nivel, la raíz se congelará y, tras descongelarse, se ablandará, se agrietará y se volverá incomestible. Si la temperatura sube, existe riesgo de que se pudran y se enmohezcan.
- En las instalaciones de almacenamiento, la humedad se mantiene cerca del 97%. Este nivel ayuda a conservar la frescura de las zanahorias durante mucho tiempo.
En el sótano
Existen diversas maneras de almacenar zanahorias en una bodega previamente acondicionada. Algunas son más sencillas, otras más complejas.
En una bolsa de plástico
La forma más sencilla de conservar las zanahorias es en una bolsa. Una bolsa de polipropileno sin forro, que se puede encontrar en cualquier ferretería, es la más adecuada. Si no tienes una, puedes usar una bolsa de plástico común.
Es importante que no esté completamente cerrado.
Las bolsas de polipropileno están hechas de fibras entrelazadas, lo que las hace transpirables. La bolsa de plástico deberá perforarse en varios puntos.
En la cresta
Este método consiste en simular un huerto en una repisa del sótano. Para ello, se extiende una lámina de plástico. Sobre ella se vierte una capa de arena mezclada con hojas secas y serrín. A continuación, se colocan las zanahorias, dejando un pequeño espacio entre cada raíz. Después, se presionan ligeramente hacia adentro. Esto asegura que las raíces queden completamente sumergidas en el sustrato, pero sin tocar la lámina de plástico. El "huerto" se cubre con la lámina de plástico y se sujeta con grapas o pinzas para la ropa.
En un cubo de esmalte
Un cubo esmaltado se utiliza para almacenar zanahorias en una bodega con alta humedad.
Para ello necesitas:
| Prepara un recipiente | Debe estar limpio, ser lo suficientemente espacioso, tener tapa y estar cubierto de esmalte. |
| Preparar tubérculos | Recorta las puntas, sécalas, límpialas de cualquier suciedad y selecciona las que no tengan cortes ni otras heridas. |
| Coloca las zanahorias. | Colócalo en posición vertical en un cubo, cúbrelo con varias capas de papel de cocina, cierra la tapa y guárdalo en la bodega. |
En una caja sin relleno
Durante el invierno, puedes guardar las zanahorias en el sótano, en una caja de plástico o de madera.
La ventaja del plástico es que es resistente a la putrefacción y al crecimiento de hongos, duradero y desinfectable. Después de limpiarlo, el recipiente de plástico se puede reutilizar.
Los recipientes de madera son ecológicos, no transmiten olores desagradables a su contenido y controlan la humedad dentro de un rango limitado. Sin embargo, a diferencia de los recipientes de plástico, es mejor no reutilizar los de madera para almacenar verduras.
Las hortalizas de raíz se colocan en una caja en filas de 2 o 3 capas. En el sótano, no deben colocarse en el suelo ni cerca de una pared.
Si no vas a guardar las zanahorias en una estantería, coloca una caja vacía en el suelo y apila encima las cajas de zanahorias, una tras otra, hasta que quepan todas. Tapa la caja de arriba.
En una caja con relleno
Los siguientes materiales pueden utilizarse como relleno para almacenar zanahorias:
- arena mojada;
- serrín;
- cáscara de cebolla;
- tiza;
- sal;
- arcilla.
Con excepción de la última opción, las verduras se almacenan en capas: relleno – hortalizas de raíz – relleno. En una sola caja se pueden almacenar de dos a tres capas.
Para preparar el relleno de arcilla, es necesario saturar la arcilla con agua durante varios días.
La consistencia resultante debe ser similar a la de la crema agria. Forra la caja con film transparente o papel vegetal, coloca las zanahorias en una sola capa y cúbrelas con arcilla.
La solución debe cubrir completamente la zanahoria. Una vez endurecida, añada otra capa encima y vuelva a cubrir. Las zanahorias se pueden conservar en esta envoltura de arcilla hasta por un año.
En el sótano
Un sótano es un espacio diáfano separado de los edificios residenciales y acondicionado para almacenar alimentos.
En cambio, un sótano es una planta de un edificio residencial o de servicios que se encuentra enterrada a más de la mitad de su profundidad. Puede estar climatizado o no.
Es imposible almacenar zanahorias a largo plazo en un sótano con calefacción.
Si la temperatura del sótano no baja de 0 °C ni sube de 2 °C durante las heladas, las zanahorias se pueden almacenar como en una bodega. Solo tenga en cuenta que la luz solar puede penetrar en la bodega. Por lo tanto, deberá asegurarse de que el recipiente de almacenamiento sea completamente opaco.
En el apartamento
En un apartamento, solo es posible guardar zanahorias en el refrigerador.
Hay varias maneras:
| Todo está en el cajón inferior del refrigerador. | Para ello, lave las zanahorias frescas, córteles los tallos, séquelas bien, envuélvalas en plástico o colóquelas en una bolsa al vacío. |
| Rallado en el congelador | Pele las zanahorias frescas, córtelas en trozos, colóquelas en bolsas y congélelas. |
Si tu apartamento tiene un balcón aislado, puedes guardar las zanahorias allí igual que en una bodega. Sin embargo, debido a las fluctuaciones de temperatura y a la imposibilidad de mantener la humedad necesaria, no se recomienda dejarlas allí durante largos periodos.
¿Cómo conservar las remolachas en invierno?
La mejor manera de almacenar remolachas (también conocidas como remolachas) en invierno es en una bodega o en un hoyo.
En este caso, deben cumplirse las siguientes condiciones:
- régimen de temperatura regular de 0 a +2 °C;
- humedad del aire del 90 al 92%;
- ventilación natural.
La temperatura de almacenamiento no debe bajar de 0 grados Celsius, ya que las remolachas congeladas no se conservan bien. A medida que la temperatura aumenta, las hojas de la remolacha comenzarán a brotar, lo que provocará que la raíz se marchite y pierda algunos de sus nutrientes.
Preparación de la hortaliza de raíz
Etapas de preparación de las hortalizas de raíz:
| La primera etapa comienza con la selección de la variedad. | Las variedades más adecuadas para el almacenamiento a largo plazo son: Bordeaux, Cardinal, Crosby, Egyptian Flat, Mulatto, Tenderness, Smuglyanka. |
| La segunda etapa de la cosecha de remolacha es la recolección. | La cosecha debe realizarse de forma rápida y correcta. Las remolachas deben desenterrarse antes de las heladas, pero una vez que estén completamente maduras. Las épocas de cultivo se indican en la descripción de la variedad. No se recomienda arrancar las remolachas de la tierra sujetándolas por las hojas. Este método daña la piel y crea microfisuras que pueden provocar infecciones. Utilice una pala o una horca para la cosecha. Con esta herramienta, cave debajo de las remolachas y sáquelas con cuidado sujetándolas por las hojas. |
| La tercera etapa consiste en podar la vegetación y retirar los terrones de tierra. | Las hojas de la remolacha se cortan con un cuchillo afilado a 10 mm de la raíz. No es necesario lavar las remolachas antes de guardarlas. Solo se deben retirar a mano los terrones grandes de tierra, sin usar objetos punzantes. Debe quedar una fina capa protectora de tierra. |
| La cuarta etapa es el secado. | Antes de almacenarlas, las remolachas deben secarse en el suelo durante varias horas, en un día soleado y cálido. Si las condiciones climáticas son desfavorables, séquelas en un lugar bien ventilado. También puede extenderlas en una sola capa sobre el suelo de su casa. En estas condiciones, las remolachas se secarán durante varios días. |
| La quinta etapa es la selección. | Las hortalizas de raíz grandes y sanas, sin daños en la piel, son aptas para su almacenamiento. |
Métodos para almacenar remolacha
Existen diferentes maneras de almacenar remolachas en invierno:
| Pozo/montón | En la dacha, se cava un hoyo de un metro de profundidad. Allí se colocan las hortalizas de raíz, se cubren con una capa de paja y se esparcen con tierra. Para un mejor aislamiento térmico, se añade otra capa de paja y tierra, formando un montículo. En invierno, se añade nieve adicional. Las remolachas se conservan bien apiladas, pero este método es engorroso porque para extraer las raíces hay que excavar y enterrar la zona de almacenamiento de verduras. |
| Bodega | Las remolachas se pueden almacenar en un sótano, a 15 cm del suelo, en cajas o bolsas. Lo ideal es espolvorearlas con arena húmeda, tiza, serrín, sal o ceniza de madera. La clave está en mantener la temperatura y la humedad adecuadas. |
| Refrigerador | Al igual que las zanahorias, las remolachas se pueden guardar enteras en el cajón inferior del refrigerador, envueltas en papel aluminio o papel vegetal. También se pueden rallar y congelar. |
Consejos útiles
- Es útil almacenar las remolachas junto con las patatas, ya que esto les aportará un exceso de humedad.
- Al plantar hortalizas de raíz, puedes intercalarlas con hojas de helecho. Estas liberan fitoncidas que ayudan a las hortalizas a combatir los hongos y la pudrición.
- Lo mejor es guardar las hortalizas de raíz pequeñas y grandes por separado. Utiliza primero las primeras, ya que las segundas se conservan mejor.
- Para guardar cosas en un garaje o en un balcón, puedes fabricar un armario para verduras a partir de una caja, aislando sus paredes y tapa con espuma.
- Si se van a espolvorear con arena las hortalizas de raíz, primero se deben desinfectar a altas temperaturas en el horno o al sol.


