Las fresas son un cultivo popular en los huertos. Se consumen crudas y se utilizan en postres. Cada variedad tiene sus propias características distintivas. Entre las características clave se incluyen el tiempo de maduración, el contenido de azúcar y la resistencia a las enfermedades infecciosas.
La marchitez por Fusarium, o moho gris, es una enfermedad infecciosa que afecta a muchas variedades de fresa. La calidad del material de siembra es crucial. Ignorar las medidas preventivas antes de sembrar puede provocar la infección de plantas sanas y del suelo. Si no está seguro de que las semillas hayan pasado la inspección sanitaria, deberá desinfectarlas en casa. Más vale prevenir que curar. Ignorar los síntomas característicos puede conllevar la pérdida de toda la cosecha de fresas.
Causas y síntomas de la marchitez por Fusarium en las fresas
El hongo Fusarium oxysporum, causante de la marchitez por Fusarium, se activa durante el clima cálido. Si no se trata, puede ocasionar pérdidas importantes en los cultivos. Se debe prestar especial atención a las zonas con suelos muy ácidos, excesivamente húmedos o con una composición inadecuada.
Está estrictamente prohibido plantar fresas en tierras bajas.
Entre los factores que provocan la fusariosis focal se incluyen:
- riego irregular;
- uso de fertilizantes que contienen cloro;
- plantaciones densas.
La marchitez por Fusarium afecta a toda la planta. Los síntomas aparecen primero en la parte inferior y luego afectan al follaje superior.
Cabe señalar que el hongo parásito, mientras se encuentra en el suelo, permanece viable durante muchos años.
La marchitez por Fusarium en las fresas se caracteriza por los siguientes síntomas:
- manchas marrones en las hojas;
- necrosis de masa verde;
- cambio en el tono de los zarcillos y brotes;
- recubrimiento blanco;
- falta de bayas maduras;
- Secado y oscurecimiento del sistema radicular.
En la fase final de la marchitez por Fusarium, el arbusto se desploma y las bayas se echan a perder. Los arbustos mueren 1,5 meses después de la aparición de los primeros síntomas. Se realizan pruebas de laboratorio para determinar el patógeno. Este método se considera el más preciso.
Medidas preventivas
Para prevenir la aparición de la marchitez por Fusarium, es necesario:
- Adquiera únicamente semillas sanas;
- Seleccionar variedades en función de las características del clima y del suelo;
- Mantenga la rotación de cultivos. Los lugares de plantación de fresas deben cambiarse cada 6-7 años;
- fumigar el suelo antes de sembrar cultivos de jardín;
- Afloje y riegue las fresas con regularidad;
- Aplicar fertilizantes y eliminar las malas hierbas de manera oportuna;
- combatir plagas.
El riesgo de marchitamiento por Fusarium se reduce aplicando óxido de potasio y cal. Los jardineros experimentados cubren sus plantas con una película de vinilo opaca.

Adquirir variedades híbridas importadas puede resultar bastante caro. Si esto no es posible, los jardineros desinfectan las raíces de las plantas compradas. Para ello se utilizan los siguientes productos:
- Agat-25 K;
- Fitosporina-M;
- Humato de potasio;
- Baktofit;
- Máxima.
Los suelos con alta acidez deben alcalinizarse. Este método ayuda a eliminar los hongos. Si previamente se ha detectado fusarium o moho gris en la zona seleccionada, está estrictamente prohibido plantar fresas allí sin un tratamiento previo.
Los arbustos sanos se rocían con fungicidas como medida preventiva. Estos productos químicos tienen un efecto perjudicial sobre el micelio y las esporas de los hongos. Entre ellos se incluyen Topsin-M, Fitocide, Fundazol, Mikosan-V, Trichoderma Veride, Benefit, Benorad, Winner y Sporobacterin. También se pueden utilizar ceniza de madera, solución de permanganato de potasio y azufre.
Métodos de tratamiento
El hongo Fusarium puede propagarse a los jardines a través de semillas contaminadas, tierra adherida a las suelas de los zapatos, herramientas y maquinaria. Ataca árboles frutales, cereales y melones. También afecta a patatas, tomates y flores bulbosas, que pueden infectar a las fresas.
La enfermedad se trata con preparados biológicos. Se utilizan en las primeras etapas de la fusariosis.
Productos como Humata-K, Trichodermin, Fitosporin-M, Gliokladin y Agat 23K son especialmente populares entre los jardineros. En casos de infestación generalizada, los cultivos se rocían con compuestos químicos. Entre los productos más eficaces se encuentran Benorad, Fundazol y Horus.
Tras la cosecha, el suelo se trata con Nitrafen. La solución medicinal se prepara siguiendo las instrucciones de uso incluidas con el producto.
No combine tratamientos biológicos y químicos. Esto reducirá la eficacia de cada medicamento y afectará negativamente la salud de las plantas. Después del tratamiento químico, no consuma los frutos durante varias semanas.
Los jardineros no deben olvidar los métodos tradicionales. Son seguros tanto para las personas como para las plantas. La lista de compuestos medicinales es bastante extensa. Los más utilizados son una solución diluida de permanganato de potasio y una mezcla de leche y yodo. Al rociar las plantas, los jardineros deben seguir el procedimiento correcto. De lo contrario, no se obtendrán resultados positivos.
El suelo en el que crecen las fresas se puede fertilizar con levadura y humato de potasio.
Esto último aumenta la resistencia del cultivo a las infecciones, especialmente a hongos y parásitos. Si la fusariosis está avanzada, las plantas de fresa y fresa silvestre afectadas deben destruirse. No se deben dejar restos vegetales en la zona.
Variedades de fresa resistentes
Esta categoría incluye las siguientes variedades de fresas:
- Arosa;
- Yamaska;
- Bohemia;
- Alicia;
- Gorella;
- Florencia;
- Judibel;
- Flamenco.
La lista puede ampliarse para incluir variedades como Capri, Tristar, Christine, Totem, Redgauntlet, Talisman y Sonata. Estas variedades no requieren tratamiento contra la marchitez por Fusarium, ya que se ven afectadas con relativa poca frecuencia.
La marchitez por Fusarium es una enfermedad grave y difícil de tratar. El éxito del tratamiento depende de la etapa en que se inicie. Todo jardinero debería saber cómo tratar las fresas. Solo así se lograrán los resultados deseados en la lucha contra la infección.

