El agapanto es una planta perenne con una elegante flor azul de seis pétalos. También conocido como "lirio del Nilo", es originario del sur de África, de las laderas de las montañas y de la costa.
Hoy en día, debido a sus cualidades decorativas, se cultiva tanto en interiores como para el paisajismo de jardines, parques y céspedes.
Esta planta comparte características con las familias de la cebolla, el amarilis y el lirio. Su clasificación, aunque objeto de debate académico, ha llevado a considerarla una especie independiente: la Agapanthaceae. En muchos países, se la considera un símbolo de éxito y prosperidad. La flor se popularizó en Europa en el siglo XVII.
Descripción y características del agapanto
El agapanto tiene una vida útil bastante larga; la mayoría de las variedades son de hoja perenne, con un tallo floral alargado y hojas de forma exótica que recuerdan un poco al lirio de día amarillo, que se ha utilizado ampliamente con fines decorativos durante mucho tiempo.
La planta posee una raíz corta, carnosa y característica, y un tallo grueso (la flor alcanza una altura de un metro y medio). Su periodo de floración es prolongado, llegando a durar hasta dos meses.
Aproximadamente 30 flores en forma de embudo se agrupan en inflorescencias umbeliformes (de 30 a 45 mm de diámetro) de delicados colores que van del azul púrpura al blanco lechoso. Tienen seis pétalos y estambres con polen marrón. La floración alcanza su punto máximo en julio y finaliza a finales de agosto.
Las hojas forman una roseta cerca de la raíz de la flor, se extienden por el suelo, tienen forma de cinta y son duras.
Los agapantos crecen en grandes grupos y, al ser originarios de África, toleran bien los climas cálidos, pero las temperaturas inferiores a (+10 °C) son fatales para ellos.
Tipos y variedades de agapanto
La planta tiene muchas variedades híbridas, en parte debido al trabajo de los mejoradores que, mediante la polinización cruzada de diferentes variedades, obtienen nuevos colores.
La especie más común, Agapanthus umbellatus, es la progenitora de todas las demás variedades. Su color original es azul. El agapanto azul (Agapanthus Blue) de esta especie, gracias a sus brillantes flores azul celeste, es muy apreciado por su valor ornamental. No alcanza gran altura (hasta un metro), pero posee hojas largas y firmes e inflorescencias acampanadas de dos centímetros. Es ideal tanto para jardines como para cultivo en interiores compactos.
Esta variedad oriental se caracteriza por su floración temprana, alcanzando una altura de hasta 70 cm, y hojas curvas de hasta 60 cm de longitud. La inflorescencia es esférica y contiene hasta cien flores de color blanco, azul aciano y amarillo.
La especie africana presenta elegantes flores en tonos azules, cada pétalo con una fina franja longitudinal en el centro. Estas grandes flores se agrupan en pedúnculos de 20 a 30. Las plantas alcanzan una altura de 60 a 75 cm.
Entre las variedades ornamentales obtenidas por los obtentores, se pueden distinguir las siguientes:
| Variedad | Descripción |
| Variegata | Tiene hojas muy largas con una raya blanca. |
| Albidus | El perianto es blanco, con manchas de color rojo brillante. Muy decorativo. |
| Albus | Una flor blanca de baja estatura (hasta 20 cm), ideal para el cultivo en interiores. |
| En forma de campana | Cuando llega el frío, pierde sus hojas, pero sigue siendo una planta perenne por naturaleza. Es perfecta para un parterre, el césped o el jardín. |
Cuidado y plantación de agapantos
El agapanto prospera a temperaturas de 10 a 28 °C (50 a 82 °F) y con buena iluminación. La falta de luz provocará que el tallo se alargue excesivamente y se vuelva quebradizo, lo que podría requerir un soporte especial.
Los lugares ventosos o con corrientes de aire no son recomendables, ya que la longitud de los tallos puede provocar que se rompan. En caso contrario, será necesario trasplantar la planta y protegerla del viento con otras plantas.
El suelo debe ser ligeramente ácido, con contenido de arena o arenisca, o neutro. Se recomienda un riego moderado y una fertilización orgánica regular. Estos requisitos se aplican tanto al cultivo en exterior como en interior.
En terreno abierto
Plantar y cuidar la planta en tierra abierta está al alcance incluso de un jardinero principiante. Cuando las temperaturas bajan de los 10 °C, se recomienda desenterrarla, plantarla en una bandeja provisional y trasladarla a un lugar más fresco.
Durante el invierno, la planta en estado de latencia no requiere cuidados. Si el clima no es demasiado frío, puede pasar el invierno al aire libre. Cúbrala con una caja (de cartón o madera) y espolvoréela con hojas secas o serrín.
Si los tallos se estiran demasiado, conviene sujetarlos con estacas. Lo ideal es usar un suelo predominantemente arenoso, preferiblemente con algo de mantillo de hojas. Al elegir la ubicación, dé preferencia a las zonas bien iluminadas del terreno, como el sur, el este y el oeste.
No es necesario aplicar pulverizaciones foliares, pero si el inicio del verano es seco, es necesario regar, especialmente antes de la floración. A medida que se acerca el otoño, reduzca el riego. Al plantar, deje una separación de al menos 50 cm entre las plantas, ya que el follaje es bastante denso y se extiende. Las plántulas se plantan a una profundidad de 10 a 15 cm.
En casa
El agapanto necesita espacio en interiores, por lo que una maceta amplia es esencial. Asegúrese de hacer un orificio de drenaje en la base, utilizando grava fina, para que el exceso de agua salga. Durante el invierno, la planta entra en letargo; la temperatura ambiente debe rondar los 15 °C y requiere riegos poco frecuentes.
Con la llegada de la primavera, lo mejor es colocar la maceta en una ventana soleada y regarla abundantemente. En verano, los paseos diurnos al aire libre son muy beneficiosos. No es necesario pulverizar la planta, y tolera el aire seco durante la época de calefacción. Sin embargo, se recomienda encarecidamente fertilizarla, al menos desde el inicio de la floración hasta que maduren las semillas.
Replantación de agapantos
Las raíces de la planta son muy delicadas, por lo que el trasplante debe realizarse con mucho cuidado.
Las plantas jóvenes se pueden trasplantar anualmente en primavera, antes de que salgan de su letargo. Los agapantos más viejos no deben trasplantarse más de una vez cada tres años. No se recomienda trasplantar las plantas después de 10 años a menos que sea absolutamente necesario.
Reproducción de Agapanto
El agapanto se puede cultivar a partir de semillas, pero las primeras flores no aparecerán hasta después de 5 a 7 años. Las semillas se remojan durante 2 o 3 horas y se siembran en una caja a principios de primavera, cubiertas con plástico. Se retira el plástico 2 o 3 veces al día para permitir la circulación del aire.
Regula cuidadosamente la humedad del suelo, evitando tanto el exceso como la sequedad. Tras 1-2 semanas, las semillas germinarán y podrás retirar completamente el plástico protector. Cuando aparezca la cuarta hoja, las flores estarán listas para ser trasplantadas a su ubicación definitiva.
La propagación por división es mucho más sencilla y la floración se producirá al año siguiente. La división puede realizarse en primavera o a finales de otoño. Desentierra la flor y, con un cuchillo afilado, corta una porción del tubérculo junto con la roseta de hojas. Limpia la zona cortada con carbón activado. Inicialmente, las plantas divididas se riegan mínimamente; una vez que comienzan a crecer, se retoma el riego completo.
A menudo, si las condiciones son favorables, aparecen junto a la flor los llamados hijuelos, brotes que surgen de la raíz; estos se separan con mucho cuidado (el rizoma es delicado) y se plantan de forma independiente.
Plagas y enfermedades del agapanto
A continuación se describen los principales problemas de salud del agapanto y los métodos para tratarlos.
| Manifestación en hojas y tallos | Causa | Medida de eliminación |
| Podrido. | Una infección por hongos causada por la humedad y el frío excesivos. | Tratamiento fungicida. |
| Secándose, desprendiéndose. | Riego insuficiente o excesivo. | Normalización del régimen de riego. |
| La aparición de hilos blancos. | Ácaro rojo, cochinilla. | Lavar con agua jabonosa. |
| Extensión del pedúnculo. | Falta de luz. | Replantar, trasladarse a un lugar más iluminado. |
| Caracoles y babosas. | Retirada manual, espolvoreando con cáscaras de huevo. | |





